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Carmencita en las primeras imágenes en movimiento

(Publicado en Aragón Digital, 13-15 abril 2022)

Hoy que tantos esfuerzos se emplean en buscar mujeres olvidadas, sorprende que no se haya puesto el acento en tres intérpretes españolas que protagonizaron hechos importantísimos en los comienzos del cine, entonces una actividad más cercana a la ciencia y a la tecnología que a la industria, cuando España ya hace centurias que había dejado de estar en vanguardia de la ciencia.

Qué pocos españoles saben que el primer documento fílmico rodado a un artista en el mundo está protagonizado por Carmen Dauset Moreno (1868-1910), conocida como Carmencita, una almeriense que triunfó como bailarina en Nueva York y de la que se conserva un fragmento filmado por William Heise en marzo de 1894 con el sistema Edison. Rodada en los estudios Black María de Nueva Jersey, Carmencita interpreta allí una danza entre flamenca y bolera que venía bailando en Nueva York desde febrero de 1890.​ Carmencita, más famosa en América que en su país, fue retratada, entre otros, por John Singer Sargent, el gran pintor norteamericano de su tiempo. Sin embargo, a pesar de que esta filmación desde hace tiempo puede verse en You Tube, muchos siguen considerando “Salida de los obreros de la fábrica Lumiere de Lyon” (1895), como el primer documento de la historia del cine.

Tampoco son “Don Juan” (1926) ni “El cantor de jazz” (1927) los primeros ejemplos del cine sonoro sincronizado con la imagen. El verdadero inventor fue Lee de Forest que con su sistema Phonofilm rodó varios cortos que fueron estrenados en el cine Rívoli de Nueva York el 15 de abril de 1923. En ellos figuraba una jovencísima Conchita Piquer cantando una jota con una gracia, salero y espontánea naturalidad que, a sus 16 años, anunciaba ya su futuro como gran figura de la canción española en el siglo XX. Tampoco en España se conoce mucho este documento ni a su genial inventor, padre de la electrónica con su invención del triodo, que posibilitó la ampliación de todo tipo de señales y dio lugar a innovaciones tan importantes científica y sociológicamente como la grabación eléctrica, la radio y la televisión. Ya  en 1908 desde la Torre Eiffel, consiguió transmitir música de fonógrafo a 800 kilómetros de distancia y dos años más tarde, la primera transmisión de una ópera en vivo.

Lee de Forest

En febrero de 1927 el ingeniero Lee Forest visitó España y rodó varias canciones interpretadas por la cupletista aragonesa Elvira de Amaya que fueron estrenadas en 1928 en el cine París de Barcelona, donde estuvo instalado su Fonofilm, primer sistema sonoro ensayado en España.

Elvira de Amaya

Poco antes, hubo también un intento de cine sonoro patrocinado por la Fox a través del sistema denominado Movietone. Theodore W. Case, aprovechando las actuaciones de Raquel Meller en los Estados Unidos en 1926, filmó cuatro cuplés (“Flor del mal” “La tarde del Corpus”, “El noi de la mare” y “La mujer del torero”) que, aunque se han perdido, fueron estrenados en 1927 y son anteriores a “El cantor de jazz”.  Un día puede aparecer una copia, como sucedió con la jota de la gran cancionista valenciana.

La categoría estética de Carmencita, Concha Piquer y Raquel Meller propició que su arte fuera inmortalizado en los primeros balbuceos tanto de la cinematografía muda como de la sonora.

Raquel Meller en «Flor del mal»
Conchita Piquer en el film de Lee de Forest

ELVIRA DE AMAYA (Elvira López Domínguez), Fréscano (Zaragoza), 1904 – Guadalajara (México), X-1973 – Cupletista, cantante y actriz.

Hija de Aniceto y Emilia, su padre era un pequeño agricultor, propietario de vides y olivos. Fue la mayor de varios hermanos, Félix, Angelina, María Antonia y José Luis. Todavía niña, debió de trasladarse a Zaragoza y sus condiciones apuntaron desde muy pronto, pues participó en alguna función infantil en el Teatro Principal. A los dieciocho años era una muchacha bellísima de grandes ojos verdes, piel ebúrnea, rubia de espeso y finísimo cabello y con una figura tan escultural como flexible. Estimulada por su tía y unas amigas, que encarecían su voz y su presencia física, se presentó en Madrid en 1923. Su padre la hizo volver a casa pero al fin cedió a sus ruegos y el 12 de enero de 1924 debutaba en el madrileño Teatro Novedades, preparada por el maestro Ramón Bertrán Reyna. Actuó después en el de la Zarzuela y en el Romea y, tras unos meses de estudio para impostar la voz, se presentó el 4 de diciembre de 1924 en el Edén Concert de Barcelona. A principios de Mayo de 1925, lo haría en el entonces mejor coliseo de variedades de la Península, el teatro Eldorado barcelonés, con un repertorio propio, en su mayor parte debido a Juan Costa. En diez días se consagró y pasó a la primera línea del género.

En cuanto a su estilo artístico, fue seguidora de Raquel Meller, a la que no se recató en mostrar su admiración. Ya no fue una simple cupletista sino una cantante popular que se aproximaba a lo que después se llamará cantante ligera, con un repertorio que, sin desdeñar lo regional, se iba internacionalizando. Uno de sus mayores éxitos fue «La chica del 17».

Con sus actuaciones, su gran belleza y su voz bien timbrada y agradable iba cimentando el prestigio que le depararía la elvira-de-amayallamada de la empresa Lococo, propietaria de importantes cines, para actuar en Buenos Aires. Viajó en 1929 para una temporada con el maestro Codoñer y ambos terminaron quedándose en la capital del Plata hasta 1932. Además, recorrió otros teatros de América Latina y coincidió con la época de oro del tango cantado que, rápidamente, incluyó en su repertorio. En la temporada 1932-1933 volvió al teatro Victoria de Barcelona con un espectáculo protagonizado por los tangos en boga. Tras reeditar durante alguna temporada sus éxitos y grabaciones, Elvira de Amaya, que en Zaragoza habitaba en una casa unifamiliar de la calle de La Luz,  se esfumó del panorama sin dejar referencias. 

La causa de esta «desaparición» fue su relación con el teniente coronel Alfonso de Alfonso de los Reyes Mundo Gráfico 26-11-1930los Reyes*, militar aguerrido y apuesto, con una vida llena de peripecias aventureras y de tan interesante* como polémica trayectoria, quien la anduvo cortejando durante varios años. Los ideales republicanos de este militar lo condujeron a defender la legalidad en la contienda civil. Durante la misma, desempeñó importantes cargos como el de jefe del aeródromo de Sariñena (Huesca) y de la 3ª Región Aérea, por lo que, al final de la contienda, hubo de traspasar los Pirineos, huir con Elvira, la madre, las hermanas y los esposos de éstas. Aniceto, el padre de la artista, fue fusilado en Fréscano. 

Tras una estancia en un campo de refugiados de Montpellier, la familia pudo pasar a México, donde se ubicó durante un breve periodo en la capital y después se asentó en Guadalajara. María Antonia, penúltima de los hermanos de Elvira, murió en el parto de su hijo Rafael y, en palabras de éste «a partir de este momento Elvira y su esposo me cuidaron y educaron como un hijo».  Alfonso murió el 14 de junio de 1964, víctima de un cáncer, y Elvira en octubre de 1973 a consecuencia de un derrame cerebral. Ambos yacen en la cripta familiar en el Parque Colonias de la ciudad de Guadalajara**.

Elvira de Amaya totalizó cerca de treinta grabaciones para los sellos Odeón y Gramophone. Su belleza la había llevado también al cine. Maruxa (Henry Vorins, 1923), Sangre española, La extranjera y La última cita (Francisco Gargallo, 1928), que cosechó un buen éxito popular, fueron producciones en las que actuó como protagonista a lo largo de los años veinte. Es también significativa su participación en varias canciones rodadas por Lee de Forest, pionero del cine sonoro,que fueron proyectadas del 1 al 9 de 1928 en el cine París de Barcelona, ubicado donde estuvo el Fonofilm. Sus títulos son: ¿Por qué huyes de mí?, Dame un beso y El eterno cantar. No deja de resultar sorprendente que una figura de su calibre siga permaneciendo en el más oscuro anonimato.

*Héroe de guerra en el Tercio, bígamo, diplomático, estafador internacional, colaborador de Ramón Franco en su  fuga de la cárcel y en sus aventuras republicanas. Un aventurero entre pícaro e idealista.

**Agradezco a don Rafael López Aguilar los datos sobre sobre la peripecia de la artista y su familia en el exilio.

Sobre «La chica del 17, creación de Elvira de Amaya:        https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/07/30/los-retratos-y-la-memoria-de-la-chica-del-17/    

                                                  BIBLIOGRAFÍA

-BARREIRO, Javier, Cupletistas aragonesas, Zaragoza, Ibercaja, 1994, pp. 71-77.
-, Siete cupletistas de Aragón, Zaragoza, Prames, 1999, pp. 75-80.
-, Voces de Aragón, Zaragoza, Ibercaja, 2004, pp. 159-160.
-, Voz: «Elvira de Amaya», Diccionario biográfico español. Vol. IV, Madrid, Real Academia de la Historia, 2011, pp. 59-60.
-CASTAÑO PRADO, A., “Elvira de Amaya”, Celebridades de varietés, 3, Barcelona, 1925, pp. 4-7.

Elvira de Amaya-4