Posts etiquetados ‘Cuplé catalán’

(Publicado en El Periódico de Aragón, 17 de mayo de 2020 y Diario de Mallorca, 18-V-2020)

Si atendemos a Álvaro Retana, historiador, compositor, letrista, modisto, figurinista, ilustrador, novelista y máximo pontífice del cuplé, Mercedes Serós fue “la más completa estrella de variedades de su tiempo –los años veinte-, pues reunía belleza, figura, juventud, distinción, una voz preciosa, una mímica impecable y, además, era consumada bailarina, derrochando gracia en su coreografía”.  A su agraciado rostro y talle, unía unos brillantes ojos negros que hicieron a Ángel Zúñiga escribir que parecía “una muñeca de cera o de porcelana”. Añádase a ello una versatilidad y facilidad para ponerse al día, que le permitió afrontar todos los estilos del cuplé y otras modalidades musicales que triunfaron en la década feliz: fox, shimmy, charlestón, tango, java, rumba, danzón…, sin que por eso desdeñase en su repertorio la tradición en forma de tonadilla, chotis, pasodoble, jota o sardana. Millonaria por los réditos de su arte y por su matrimonio, tras la guerra, no necesitó volver a los escenarios y su recuerdo se fue disipando. No está de más reavivarlo cuando se acaba de cumplir el medio siglo de su muerte.

La enciclopedia Espasa y otros repertorios yerran al dar la fecha y el lugar de nacimiento de Mercedes Serós, que vino al mundo en la calle Soberanía Nacional nº 15 -hoy, Avenida de César Augusto- de Zaragoza, el 10 de Abril de 1900. Las razones de quienes la han hecho barcelonesa pueden proceder de que sus padres, Antonio Serós y Cristina Ballester, eran catalanes y se encontraban temporalmente en Zaragoza, donde Antonio venía trabajando como jornalero en las huertas del Ebro. Además, cuando todavía la futura artista gastaba pañales, la familia volvió a la capital catalana, donde ya viviría siempre, para instalarse en el número 84 de la barcelonesa calle de Vilá y Vilá, muy cerca del Paralelo, lo que seguramente influyó poderosamente en el destino artístico de Mercedes.

Trayectoria artística

Años después, tanto “La Viosa”, apodo de la madre de la futura cancionista, como su hermano menor trabajaban en el famoso Edén Concert en la calle Conde de Asalto, ella como encargada de vestir a las artistas y el chico, en calidad de botones. Con estos antecedentes, a Mercedes no le sería difícil debutar a los dieciséis años como bailarina. Se probó un fin de semana en Molíns de Rey cobrando seis duros por las dos funciones y, a primeros de septiembre, ya debutaba en el Salón Doré de la Rambla de Cataluña con muy buena aceptación. Al poco tiempo, preparada por Urbano Cale, fue intercalando algunas letrillas entre sus danzas y, como su delicada voz y forma de interpretar gustaban, el baile terminó convirtiéndose tan sólo en un adorno de sus canciones. Cuatro meses después se presentaba en Madrid actuando en el teatro Romea y en el Hotel Palace y un año más tarde ya era la estrella en el Trianon Palace (Alcalá, 20), a la sazón, el local de variedades más lujoso de la Villa y Corte.

Mercedes Serós era de menguada estatura pero bien proporcionada y de rostro muy agradable realzado con un lunar en su mejilla. Su figura pertenece ya a la segunda época del cuplé, caracterizada por el triunfo de Raquel Meller, en la que va a privar más la interpretación y el buen hacer en un escenario que el erotismo, la extravagancia o los factores extra-artísticos. Precisamente Mercedes se convertirá en la principal rival de la que fue reina del género. Cantaba con excelente gusto y muy buen timbre de voz, era una experta bailarina y sabía tocar las castañuelas. Capaz de penetrar en los estilos más diversos fue, junto a Pilar Alonso, la principal divulgadora del cuplé catalán, aunque en su repertorio predominarán los cantados en español. Interpretó siempre canciones escritas para ella, sin acudir al repertorio ajeno. Tenía una clara dicción de la que dejó muestra en sus más de doscientas grabaciones. Fue una de las artistas españolas que más canciones llevó al disco en esta época.

Mercedes había comenzado a grabar para la discográfica Gramófono el 14 marzo de 1923. Su primer registro fue el fox-shimmy “Iowa”, al que siguieron “El Bambú”, “Vida rota” y “El mosquetero”. Con el tercer disco, grabado el 9 de junio, vendrían los primeros éxitos: “El hombre ha de ser feo” y, sobre todo, “Venga alegría”, que propició el nacimiento de una revista barcelonesa con el mismo título y que años después volvería a triunfar en la desternillante versión de Mary Santpere. “La modista militar”, cuplé habitualmente conocido como “Batallón de modistillas”, el pasodoble-jota “Justicia baturra” (1924) y el archipopular chotis “Rosa de Madrid” (1927) fueron otras de sus creaciones más populares. Los años centrales de la década de los veinte constituyeron el marco de su mayor prestigio. El éxito la llevó a París, a principios de 1925, donde actuó en Le Perroquet y el Olympia.

Valencia

El popular himno a la capital levantina proviene del coro de marineros de La bien amada, una zarzuela de José Andrés de Prada y el famoso maestro Padilla, estrenada en octubre de 1924. La obra no tuvo demasiado éxito pero el coro fue aplaudido. Así, cuando Mercedes Serós se dirige al maestro para que le componga una música para su presentación en París, éste recurre a José Andrés de Prada para que escriba una nueva letra, una especie de himno-pasodoble a Valencia, que Mercedes cantó con tanta fortuna, que poco después fue adoptado y llevado al éxito internacional por La Mistinguette, a la que, con cincuenta bien llevados años, ya motejaban de abuela. Recién llegada a España, Mercedes Serós se apresuró a grabar “Valencia”, junto a “Corpus Christi”, la otra canción que le había compuesto Padilla para cantar en París. En seguida, “Valencia” sería llevada al disco por figuras como Raquel Meller, Carlos Gardel, Ofelia de Aragón o Carmen Flores. En agosto, según un artículo del corresponsal de La Libertad en Nueva York, “se oye por todas partes”.

Raquel frente a Mercedes

Durante los años veinte se habló mucho de la rivalidad entre ambas. La primera estaba en la cumbre de su prestigio internacional y su endemoniado carácter nunca admitió seguidoras ni rivales. Pero Mercedes cantaba muy bien, tenía éxito y, lo que es peor, seguidores que la consideraban superior a la de Tarazona. Se ha dicho que Álvaro Retana propuso un desafío en el Madrid Cinema de la calle Malasaña, en el que cantaran las mismas canciones y el público juzgara y decidiera. Naturalmente, Raquel no se prestó a un juego en el que no tenía nada que ganar pero castigó a la joven artista llamándola “Mierdecita Serás” ante los periodistas y poniendo el nombre de Merceditas a uno de sus pequineses.  

En 1920 la Serós había rechazado la consabida oferta para trabajar en América que solían recibir las cupletistas de éxito porque le parecía poco el estipendio de mil pesetas por función. Y, cinco años más tarde, en el contrato que se le presentó tras sus éxitos en París, declaró haber recibido una oferta cinematográfica pero “el desconocimiento del inglés me desconcertó y rehusé”. Aunque ya sabemos la precaución con que hay que tomar esta clase de declaraciones tan difícilmente comprobables. Más en una época en que el cine aún era mudo, con lo que no podría exhibir en él su principal virtud. Por otro lado, la competencia (Raquel Meller), que tenía su mejor cualidad en el matiz y la gestualidad, estaba triunfando en la pantalla internacional, con lo que es posible que la oferta fuese deleznable o perteneciera al mundo de los deseos.     

Vida privada y muerte

Pese a su buen carácter, la vida personal de la cancionista fue accidentada. Tras el contubernio taurino-varietinesco, que no podía faltar en la trayectoria de una cupletista española, -en este caso fue el noviazgo con el tauricida  Emilio Méndez- Mercedes se casó el 14 de junio de 1923 con Pedro Cruspinera Sala. Se pidió dispensa de las amonestaciones porque el marido andaba amenazado de muerte y deseaban casarse “con urgencia y reserva”. A los cuatro meses, Cruspinera desapareció y nunca volvió a saberse de él, lo que dio pie a especulaciones sobre boda amañada. Después, vivió con el muy adinerado industrial Pelayo Rubert Alegrín, con el que matrimonió finalmente en 1950, una vez que obtuvo las dispensas canónicas, al darse por muerto a su primer marido, del que le había sido concedida la separación en 1928. Es curioso que los últimos discos grabados por la cancionista (1933) fueran unos anuncios radiofónicos para la empresa que Pelayo había heredado de su tío, Pío Rubert Laporta, que tenía su sede en Ronda de San Antonio, 66 y fabricaba paraguas, monturas, tejidos, materiales de  vidrio y todo tipo de artículos de regalo. En estos divertidos textos cantados publicita paraguas, monederos, bastones, abanicos… Todo ello –repite el disco- se encontrará en la dirección antedicha.

El matrimonio no tuvo hijos. Desde su retirada justo antes de comenzar la guerra, exceptuando el periodo bélico en el que se colectivizó la industria familiar y anduvieron en peligro, Mercedes llevó una existencia regalada en sus torres de las calles Santaló y Dalmases, ya lejos del ambiente artístico, aunque, finalmente, se separara de su su segundo marido, que volvió a casarse y la sobrevivió 18 años. La cupletista hubo de trasladarse al que fuera su último domicilio en la calle Córcega 238, donde murió a causa de un trombo cerebral originado por la arterioesclerosis que padecía. Eran las 4.55 horas del 23 de Febrero de 1970, once años justos antes del 23-F. Se la enterró en el panteón de los Rubert del Cementerio de Montjuich, muy cercano a los mausoleos de Isaac Albéniz y Jacinto Verdaguer.

Sin embargo, ni en la prensa ni en la calle se organizó revuelo alguno, como sí había sucedido con el entierro de Raquel ocho años antes. En el medio siglo transcurrido desde entonces, aunque alguno de sus cuplés pueda escucharse en el benéfico youtube, la desaparición de Mercedes Serós ha sido casi tan total como la de aquel pájaro de cuenta, que por primera vez la condujo al altar.

Rovira, Ramoncita (Ramona Rovira Garriga), La Fuliola (Lérida), 23-VIII-1902  – Barcelona, 5-II-1964. Cupletista.

Hija de Ramón y de Paula, un matrimonio de labradores, tuvo un hermano, Pablo, con tesitura de tenor, que estudió canto y en alguna ocasión llegó a actuar con ella. Ramoncita, tras trabajar como sirvienta en Barcelona,  debutó en 1921 con el compositor Juan Viladomat y, años después, continuaría con el maestro Quirós.

                                                                           Pablo Rovira 

En 1922 actuaba con éxito en el barcelonés Apolo Palace, y la marca Gramophone le propuso grabar canciones. Así, el 19 de septiembre  de 1922, registró su primer disco:  “La muller d’en Manelic” y “La filla del pescador”. Lo publicó la citada casa Gramófono, que también los editaría con el sello La Voz de su Amo.  Desde entonces se convertiría en una de las cupletistas con más éxito en la región catalana, aunque también debutó en Madrid. Concretamente, en el Teatro Maravillas, el 1 de febrero de  1924, donde actuó hasta el día 14 pero su éxito debió ser considerable porque Mundo Gráfico le dedicó su portada (2-IV-1924)  y, en agosto, volvería al Maravillas, para ser anunciada como “cupletista de facultades portentosas”.  El 8 de noviembre de 1924 fue elegida para formar parte de la junta directiva de la Asociación Artística Nacional.

                                                                   Portada de Mundo Gráfico

Ramoncita es sobre todo recordada porque fue la primera en llevar al disco el que sería famoso tango-cuplé, “Fumando espero”, el más  popular de los tangos de autor español. Para más datos, véase mi entrada:  https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/09/23/%e2%80%9cfumando-espero%e2%80%9d-y-su-autor-juan-viladomat/

 Félix Garzo compuso esta letra para ser entonada por un coro de fumadoras apaches en  una revista, La Nueva España, que se estrenó el 10 de diciembre de 1923 en el barcelonés Teatro Victoria. La música, compuesta por Juan Viladomat, en principio, no tuvo éxito alguno. Sin embargo, Ramoncita  cantó esta pieza en el Edén Concert y, poco a poco, la fue imponiendo.  La leridana fue la primera en grabarlo en 1924. Dos años después lo haría en Nueva York una gran estrella de la canción hispanoamericana, Pilar Arcos.  https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/08/01/pilar-arcos/. El éxito de su versión deparó que “Fumando espero” llegara a la patria del tango, donde la popularizarían  las grabaciones de Rosita Quiroga e Ignacio Corsini (1927).

Rovira, Ramoncita-Fumando espero

 Según Xavier Quiñones, las  interpretaciones dramáticas de Ramoncita seguían la línea de la chanson realiste, que trajeron de Marsella tanto Nitta Jo y Andrée Turcy, como  Damia e Yvonne George. Artistas que triunfaron en Barcelona actuando en el Edén Concert, Eldorado y La Buena Sombra y de las que la cupletista de La Fuliola pudo sacar enseñanzas.

 La carrera de Ramoncita siguió en la segunda mitad de los años veinte con numerosas grabaciones discográficas y actuaciones continuas, tanto en los teatros como en la naciente radiodifusión.  Actuó frecuentemente en la mejor sala de Barcelona, Eldorado, que el 18 de enero de 1925 le organizó un beneficio, que “atrajo numeroso público. Durante su actuación en el expresado teatro ha conseguido, con su arte delicado, con su dicción clara y el buen gusto con que emite la voz, ganarse las  simpatías de los habituales concurrentes a Eldorado. Por esto, en la función en su honor viose tan agasajada. Los aplausos que cosechó son el mejor testimonio de lo que fue apreciada su labor en la temporada en que ha trabajado en Barcelona”.

 En 1925 reeditó los éxitos madrileños con actuaciones  en los teatros Romea (“verdadera estrella de la frivolidad, que alcanzó un éxito completo”) y Maravillas (“artista de voz y gracia sin límites”), mientras la revista Fantasio le dedicó su portada. En su debut en el Circo Barcelonés (22-I-1927) se la anunciaría como “la verdadera estrella de la canción, la de la voz de oro”. Este mismo año grabó “El tango de la cocaína”, de la revista musical homónima firmada por Amichatis, Alcázar y Viladomat. De hecho, esta segunda mitad de la década de los veinte constituirá su lustro de esplendor, que después se apagaría casi bruscamente, a raíz de su boda en 1930. Todavía el 27 de noviembre de 1929 intervendrá en el homenaje a los hermanos Machado por la representación número cien de La Lola se va a los Puertos.

  Ramoncita vivía en Barcelona con su hermana y un cuñado hasta que, como se ha dicho, en 1930 casó con, Miquel Farré, un viudo de Cervera, que aportó dos hijos al matrimonio. A partir de entonces, sólo constan algunas actuaciones esporádicas en Barcelona. Entre otras: a finales de agosto de 1936 en el Circo Barcelonés; el día de Navidad de ese mismo año, en el Teatro Coliseum;  en marzo de 1937 en el Teatro Tívoli y, terminada la guerra, el 1 de abril de 1944 en el circo Roxy. Parece ser que en estas actuaciones fue obligada por las circunstancias políticas.  

En cuanto a su vida personal, Ramona fue abandonada por Miguel, el viudo de Cervera y ella quedó con los dos hijos. Cuando estos llegaron a adultos, la artista conoció a Luis de Val, un escritor divorciado  y con una hija–no se trata del famoso folletinista valenciano, que murió en 1930- con el que convivió hasta que este falleciera a consecuencia de la tuberculosis en un sanatorio madrileño.  En su casa Casa natal de Ramoncita Rovira en La Fullolaen el número 33 de la barcelonesa avenida de San Antonio María Claret, donde moraba con su hermana Carmen y su cuñado y representante, Juan Canela,  la creadora de “Fumando espero” falleció de cáncer, sin que, durante el medio siglo que ha transcurrido, apenas nadie la recordara. Sin embargo, a finales de 2014 se  montó un espectáculo a cargo de Jaume Jovells, La maleta de la cupletista, sobre su figura y en enero de 2020, el ayuntamiento de La Fullola al que fue cedida la casa natal de la cupletista, Cal Bisbe, situada en la plaza mayor del pueblo ha aprobado rehabilitarla y  convertirla en un museo tará a través del proyecto Feder, Camí de Sant Jaume.

 

Inspiración, Fumando espero, Tango de la cocaína: https://www.youtube.com/watch?v=hufNGqdDAbQ

                                                            DISCOGRAFÍA

1922

Gramófono AE 147: La muller d’en Manelic (Llurba y Pérez Martínez)-La filla del pescador (Albiesa y Pérez Martínez)

1923

Gramófono AE 198: Murmurar (D. Villán y Pérez Martínez),-Todas, todas… (Puche y Quirós),

Gramofono AE 199: Del Japón (Tirso y Berdiel)-La del Soto (Llurba, Casáis y Pérez Martínez).

Gramófono AE 863: Mirando sus ojos (Villán-Guitart-Butet)-Veneciana (Osés y Parera).

Gramófono AE 864: L’anel de nuvia(Misterio yBorrull) couplet catalán. Ay Fen’u(Misterio y Burrull), couplet catalán

Gramófono AE 877: La mare (Sugrañes y P. Requena), couplet catalán-Filomena (Sugrañes y P. Requena), couplet catalán

1924

Gramófono AE 1128: Quiéreme (D. Villán y Demón)-Aben Hamar (Pol, Bachonta y Demón).

Gramófono AE 1133: La tarde del Corpus (Fidel Prado y Bertrán Reyna)-Siempre mío (Pol-Alcázar y Demón).

Gramófono AE 1134: El pampero (Tecglen y Lucarelli)-Pobre Fifí (Pérez Capó y Burrull).

Gramófono AE 1167: Nuestras miradas (Villán y Quirós)-Soy la juventud o Risa loca (Puche y Quirós).

Gramófono AE 1244: Lady Ana (Jofre-Mató y Burrull)-Muñecas (Millán y Requena).

Gramófono AE 1245: Vuelve a cantar (Villán y V. Quirós)-La inspiración (Romaní y V. Quirós).

Gramófono AE 1255: Fumando espero (Garzo-Viladomat)-Una mujer (D. Pol-Viladomat-Tragán).

Gramófono AE 1256: La hija del fakir (Jofre-Mató y Burrull)-Corazón de mujer (Romaní y Camprubí).

Gramófono AE 1271: El castell feudal (Noel y Quirós)-La sardana del’amor (Llovet-Villán y Burrull).

Gramófono AE 1292: El meu pardal (Noel y Requena)-Tuu, tu… tuuu  (Pol y Burrull).

Autógrafo en La danza y el couplet, 1924

1925

Victor Bs-1544/6: Lady Ana-Muncas

Victor Bs-1547/8: Vuelve a cantar (Villán y V. Quirós)-La inspiración (Romaní-V. Quirós).

Gramófono AE 1366: La feúcha (Puche y Pérez Martínez)-El tango de los locos (Puche, Valverde y M. París).

Gramófono AE 1367: Perla de Ceilán (Romaní y Camprubí)-Te quiero (Romaní y Camprubí).

Gramófono AE 1373: La viudita alegre (Pérez Capo y Burrull)-Déjame quererte (Monterilla y Lloret).

1926

La voz de su amo AE 1413: La loba del arrabal (Graciani y Quirós)-Por algo será (Graciani y Quirós)Rovira, Ramoncita con gorro frigio

La voz de su amo AE 1472: La danga de la térra (Pol, Pastallé y Donavilla)-La tornada (Francés y Donato Vidal).

La Voz de su amo AE ¿1585?: La mare cantora (Bou, Perearñau y Viladomat). Sardana-No hi ha dret (Noel y Lito).

Gramófono AE 1613: El primer tango (Salvatella-Lorca-Viladomat)-La cieguita (Kepler Lais y Ramuncho).

1927

Gramófono AE 1776: (Flors de maig-J. C. Aubiá-Quirós)-La puntaire (Campmany-Viladomat).

Gramófono AE 1804: El tango de la cocaína (Amichatis-Alcázar-Viladomat)-La reina del cabaret (Aubiá-Quirós)

Gramófono AE 1808: Valencia es así (Cea-Quirós)-Deseando (Puche-Quirós).

Gramófono AE 1829: ¡Oh, la juventud! (G. de Cea y Quirós)-Mocica (Puche y Quirós).

Gramófono AE 1854: Por ti (Noi-Viladomat)-Cielo pampero (Alcázar-Viladomat)

Gramófono AE 1874: Una de tantas (Pedro Luis de Gálvez-C. Marginet-Quirós)-Oh… los hombres (C. de Cea-Quirós).

Gramófono AE 1903: Canción de Margot (Alcázar y Viladomat)-Las vocales (G. de Cea y Quirós).

ALONSO, Pilar (Pilar Alonso Moll), Mahón (Menorca), 15.II.1897 – Madrid, 27.V.1980. Cupletista.

Tras haber estudiado con Villalonga, a los quince años debutó en Mallorca y su buen hacer la lanzó muy pronto a la península. En 1917 tiene sus primeros éxitos en Barcelona que corrobora incorporando a su repertorio canciones catalanas que dan vida a tipos y costumbres populares de la región, de modo que se convierte en la embajadora del cuplé catalán, sobre todo a partir del primer concurso de cuplés en dicha lengua convocado por El Día Gráfico en 1920, que da carta de naturaleza a este género identitario pero, a menudo, satírico y, como gran parte del cuplé, muy imbricado en la cotidianidad. Actuó sobre todo en Eldorado, el salón de varietés más lujoso del país, ubicado en la plaza de Cataluña. Su éxito era tal que incluso llegó a dar funciones matutinas con el teatro lleno a las que acudían las clases populares que coreaban sus canciones. Aunque con menor frecuencia, actuó también en el resto de España. Su más famosa creación en el cuplé español fue “Nena” (1919), que interpretaron después decenas de artistas.

Pese a su breve carrera, llevó al disco muchas decenas de canciones. Fue sin duda la intérprete de su tiempo que más discos grabó de cuplé catalán y su popularidad en el Principado fue enorme durante el primer lustro de los años veinte. Como tantas otras artistas de la época, se retiró tempranamente (1926) para casarse con un admirador, con el que tuvo dos hijas.

Su arte estaba influido por divettes francesas, como Nitta-Jo y Andrée Turcy. Matizaba e interpretaba sus creaciones con delicadeza y sobriedad aunque también recogió opiniones críticas.  En 2010, ASPE publicó un CD con 25 de sus canciones. 

ALGUNAS DE SUS CREACIONES: Les caramelles, La marieta de l’ull viu, Canta a Barcelona, El Papissot, Els focs artificials, L’orfeonista, A la Portaferrissa,,¡I és el tranvía!, El vestir d’en Pasqual, Els mossos de l’esquadra, L’excursionista, La boletaire, Tornant de Montserrat, La mantilla zamorana, La miss de London, Las reinas del placer, Pilara la de Torrero, El beso, Porque era negro, La schotisófila

   

                                BIBLIOGRAFÍA CRONOLÓGICA

-CASTAÑO, A.,  Pilar Alonso. Celebridades de varietés nº 8, Barcelona, Biblioteca Films, 1925.

– ZÚÑIGA, Ángel, Barcelona de noche, Barcelona, José Janés, 1949, pp. 185-187.

-DÍAZ DE QUIJANO, Máximo, Tonadilleras y cupletistas, Madrid, Cultura Clásica y Moderna, 1960, pp. 177-178.

-RETANA, Álvaro, Historia del arte frívolo, Madrid, Tesoro, 1964, p. 144.

 -VARIOS AUTORES, Mujeres de la escena 1900-1940, Madrid, SGAE, 1996, pp. 236-237.

-BARREIRO, Javier, Voz “ALONSO, Pilar”, Diccionario biográfico español. Vol. III, Madrid, Real Academia de la Historia, 2010, pp. 248-249.

                                                       DISCOGRAFÍA

-Cuplet català CD A.S.P.E. BMCD 556

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                                                        Pilar en un cartel publicitario del Anís del Topo