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Muchos nos vimos gratamente sorprendidos cuando el viernes 17 de febrero apareció como personaje en la serie Acacias, 38, el sabio biólogo aragonés Odón de Buen. Gratamente, porque era la ocasión de dar a conocer al gran público la figura de este hombre sabio y bueno ya que, si se acometiera una encuesta pública sobre el conocimiento del mismo, incluso en Aragón, apostaría a que es desconocido por más del 99% de los interrogados, cuando su trascendencia científica y civil fueron tan relevantes. Incluso estamos inclinados a perdonar a la serie sus desfases cronológicos y desmanes lingüísticos, de los que ya me ocupé no hace mucho “Acacias 38 y sus anacronismos” https://javierbarreiro.wordpress.com/2016/06/06/acacias-38-y-sus-anacronismos/, si la figura del zufariense, se trata con cierto rigor y respeto. De momento, el parecido físico del actor que lo interpreta es notable y sus ideas son compartidas por los personajes “buenos” de la serie y deploradas por los pérfidos. 

Por si alguien desea alguna información más amplia sobre este santo laico, fundo aquí parte de dos artículos: “En el sesquicentenario del buen Odón de Buen”, aparecido en la revista Imán nº 9, noviembre 2013. http://revistaiman.es/2013/11/27/en-el-centenario-del-buen-odon-de-buen/ y la dedicada a su obra y bibliografía de mi Diccionario de Autores Aragoneses Contemporáneos (1885-2005), Zaragoza, DPZ-Gobierno de Aragón, 2010, pp. 214-216. En la primera sección incluyo dos breves textos del científico, que dan buena cuenta de su talante civil.

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Un 4 de abril de 2003 Zuera recibía desde Méjico los restos de su hijo más ilustre, Odón de Buen y del Cos, del que este año se conmemora el 150 aniversario, ya que vino al mundo el 18 de noviembre de 1863, festividad de San Odón, como es de suponer.

buen-odon-de001Mucho más conocido como científico que como autor literario, Odón del Buen, hijo de un sastre, su precocidad intelectual le deparó una beca del ayuntamiento zufariense para cursar el bachiller en Zaragoza y realizar en Madrid la carrera de Ciencias, que terminó con premio extraordinario.

Su primera labor científica fue a bordo de la fragata Blanca, que comisionó en 1885 el Gobierno y donde se instaló el primer laboratorio español de biología marina. Ya entonces se manifestó su vocación literaria pues, fruto de este periplo por las costas de Europa, el Báltico y el norte de África, surgieron de su pluma varias publicaciones, entre las que destaca, De Kristianía a Tuggurt: impresiones de viaje (1887), reeditada por la Institución Fernando el Católico en 1998.

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Primer barco del Instituto Oceanográfico Español

En su vertiente de militancia civil, Odón de Buen fue miembro de la entonces muy numerosa masonería española y tomó postura en gran parte de las cuestiones político-sociales que ocupaban a los españoles: miembro del Partido Republicano Centrista de Nicolás Salmerón, fue también concejal en Barcelona y senador. En su etapa madrileña y con el seudónimo de Polemófilo colaboró en el muy combativo periódico, Las Dominicales del Libre Pensamiento y, junto a otros jóvenes, fundó El Radical y en 1988 tradujo la autobiografía de Garibaldi.

En 1889, alcanzó en la Universidad de Barcelona, la cátedra de Historia Natural que ocupó hasta su traslado a Madrid en 1911. En tal periodo afrontó un ingente quehacer científico, que lo convirtió en una autoridad mundial en Oceanografía. Su defensa de las teorías de Darwin le valió la excomunión, dictada por el arzobispo de Barcelona, y la consiguiente expulsión de su cátedra, lo que provocó disturbios estudiantiles hasta su reposición en la misma, dado que el Papa no llegó a ratificar la pena. Es verdad que, además de su inclinación hacia el evolucionismo, había participado en las actividades de la Escuela Moderna de Ferrer Guardia, el maestro anarquista que cargó con las culpas de la Semana Trágica.

buen-odon-de-_mitin-anticlerical-en-barcelona                                                                            En un mitín anticlerical en la plaza de toros de Barcelona

Aparte de sus numerosas publicaciones pedagógicas y científicas, Odón de Buen,  reincidiría en la escritura. Ya en 1893 había publicado, El conflicto de Melilla y la cuestión hispano-marroquí, con el que ratificaba su calidad de ciudadano preocupado por los temas candentes en su tiempo. En 1905 volvería a dar a las prensas un libro de viajes, Excursiones por Mallorca, fruto de sus escarceos entre científicos y placenteros por una isla todavía incontaminada.

Tras su regreso a la Universidad madrileña y la fundación en 1914 del Instituto Español de Oceanografía (1914), su obra y su relevancia intelectual se incrementaron. Durante décadas desarrolló una labor ingente en los terrenos de su competencia. La Guerra Civil le sorprendió en Palma de Mallorca, donde fue encarcelado. Al contrario de lo que sucedió con uno de sus hijos, presiones internacionales evitaron su ejecución y continuó en prisión hasta su canje por la esposa y una hija de Miguel Primo de Rivera, de quien había sido amigo desde su juventud. Después de su liberación, se afincó temporalmente en Banyuls sur Mer, localidad del sur de Francia, donde,  presintiendo su próxima muerte, entre el verano de 1940 y otoño de 1941, redactó sus memorias, una síntesis de las cuales fue publicada en Buenos Aires en 1943 y seis décadas más tarde publicaría completas la Institución Fernando el Católico. Finalmente, se radicó en Méjico, en cuyo Distrito Federal falleció el 3 de mayo de 1945.

La magnitud de sus investigaciones y los reconocimientos alcanzados dan cuenta de una de las personalidades aragonesas más valiosas de su tiempo. Pero fue también un humanista, de lo que dan fe muchos de los textos que nos dejó y su compromiso de hombre íntegro y preocupado por la moralidad de sus actos. Como remate transcribimos su reflexión acerca de la Guerra Civil y el exilio que tanto le afectó: “lo he presenciado, lo he vivido, lo sufrí, desgarró mi alma” y unas líneas de su testamento:

¿Cuál será el fin de esta tragedia espantosa? No puede ser otro que el triunfo de las virtudes humanas, la destrucción de la barbarie, el restablecimiento de todas las libertades con tanta sangre conquistadas y sostenidas. Pero, ¿alcanzarán mis años a verlo?”.

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Escribo estas líneas al cumplir los ochenta años. Persisto en mis ideas librepensadoras de siempre. Desde muy joven he vivido fuera de toda comunión religiosa y en un feliz hogar librepensador os habéis educado. Enterradme civilmente. Si a última hora la pérdida de la razón o cualquier acto de fuerza me arrancara declaraciones contrarias no las respetéis; no representará mi voluntad consciente y libre.buen-odon-de-y-esposa004

Que mis restos reposen, si es posible, al lado de los de vuestra madre. Murió fuera de toda religión positiva y se enterró civilmente. Nuestra religión se cifraba en una gran rectitud de conciencia y en el culto del bien, de la familia, de la ciencia, de la libertad, de la justicia y del trabajo. Hicimos todo el bien que nos fue posible; no hicimos a sabiendas mal a nadie.

Si se recupera algo de lo que nos han arrebatado brutalmente, repartíoslo como buenos hermanos.   Todo lo que ha sido de vuestros padres, poco o mucho, es vuestro. Así pensaba también vuestra madre.

Guardad siempre el recuerdo de vuestro mártir hermano Sadí.  Era bueno y sabio.

Os bendice amorosamente vuestro padre.

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                                                                                                      OBRAS

De Kristianía a Tuggurt: impresiones de viaje (libro de viajes), Madrid, Imp. de Fortanet, 1887. / Zaragoza, IFC, 1998.

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Península Escandinava, Golfo de Botnia, Argelia (impresiones de un viaje científico): discurso pronunciado en la sesión que celebró la Asociación Española de Historia Natural en el Ateneo de Madrid el día 18 de mayo de 1887, Madrid, Imp. de Fortanet, 1887.

El conflicto de Melilla y la cuestión hispano-marroquí (ensayo), Barcelona, Imp. de Salvador Manero, ¿1893?

Excursiones por Mallorca (libro de viajes), Barcelona, Imp. de Pedro Toll, 1905. / Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 1989.

Síntesis de una vida política y científica (memorias), Buenos Aires, Patronato Hispano-Argentino de Cultura, 1943. / Zaragoza, IFC-Ayuntamiento de Zuera, 1998.

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Mis memorias (Zuera, 1863-Toulouse, 1939), Zaragoza, IFC, 2003.

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                                                                                     BIBLIOGRAFÍA

-A&L, “Reseña” de Mis memorias, Heraldo de Aragón, 22-V-2003.

-AYALA, Jorge, Pensadores aragoneses, Zaragoza, IFC, 2001, pp. 507-509.

-BOIRA, Pascual, Voz: “Buen y del Cos, Odón de”, Gran Enciclopedia Aragonesa, tomo II, Zaragoza, UNALI, 1980, pp. 513-514.

-CALVO ROY, Antonio, “Desenterrar a Odón de Buen” (Reseña de Mis memorias), El País, 31-I-2004.

-CASTÁN PALOMAR, Fernando, Aragoneses contemporáneos 1900-1934 (Diccionario biográfico), Zaragoza, Herrein, 1934, pp. 111-113.

-CASTRO, Antón, “Odón de Buen, el aragonés que reinventó el mar”, Heraldo de Aragón, 12-I-2003.

-CORTÉS ARRESE, Miguel, Estampas rusas, Zaragoza, IFC, 2006, pp. 54-64 y 162-169.

-FATÁS, Guillermo, “Odón de Buen y del Cos”, Aragoneses ilustres II, Zaragoza, CAI, 1985, pp. 30-31.

-, “Presentación” de De Kristianía a Tuggurt: impresiones de viaje, Zaragoza, IFC, 1998.

-, “Presentación” de Síntesis de una vida política y científica, Zaragoza, IFC-Ayuntamiento de Zuera, 1998.

-JUSTE, Chus, “Odón de Buen en los libros”, Trébede nº 73, marzo 2003, pp. 37-38.

-MANERA, Danilo, Viaggi di carta. Carte di viaggio, Milán, I Libri di Damoli, 2006.

-PÉREZ MORTE, Antonio, “Odón de Buen, padre de la Oceanografía”, Trébede nº 27, junio 1999.

-, “Odón de Buen regresa del exilio”, Trébede nº 73, marzo 2003, pp. 29-36.

-, “La voz brava del mar” (Introducción a Mis memorias), Zaragoza, IFC, 2003.

-ROMERO MAURA, Joaquín, La rosa de fuego. Republicanos y anarquistas: la política de los obreros barceloneses entre el desastre colonial y la Semana Trágica, Barcelona, Grijalbo, 1975.