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PALMERO, Anita, Ronda (Málaga), 6 IX.1902 – Buenos Aires, 11.I.1987. Cantante de tangos.

Palmero, Anita-Rev. Sintonía

 Su padre trabajó como electricista en diversos teatros, lo que puede vincularse con la vocación de Anita. Fallecida en 1917 la madre, la familia se trasladó a Casablanca, donde se abrió camino como cupletista y actuaría en Gibraltar, Casablanca y Tánger. Tras actuar en varios países americanos, en una gira por el norte de África, se unió a una compañía de varietés y con ella debutó en el madrileño Teatro Romea (1925).

  Llegó a Buenos Aires el cinco de septiembre de 1925 y allí conoció a Gardel, con quien tuvo una amistosa relación, y, también, a su acompañante, José Razzano, que se convirtió en su mentor, y comenzó a cantar tangos de forma muy personal y, generalmente, con un enfoque cómico. En 1930 grabó con el guitarrista que había acompañado a Carlos Gardel, José Ricardo, Botarate y Encantadora, pero Burrero (1931) fue su gran éxito. En total llevó al disco cuarenta y dos temas, en su mayoría, tangos, aunque no se editó más que la mitad. En la Fiesta del Tango celebrada en el Teatro Colón (1931) fue proclamada “Reina del Tango”.

   Muy bella, fue una figura de la radiofonía hasta su primera retirada en Palmero, Anita-21934, por cuestiones sentimentales. Los asuntos amorosos le depararon una ajetreada vida. Incluso uno de sus maridos, el actor Lalo Harbín, le disparó en la calle dos tiros con intención de matarla. En 1938 volvió con éxito a Radio El Mundo y, pronto volvió a abandonar la profesión para retirarse a Brasil con un nuevo admirador. A su regreso  actuó con diversa fortuna, como cantante y actriz de teatro, pero manteniendo su simpatía y su fama de vampiresa. Adicta al peronismo, no le benefició la caída en desgracia del mismo por lo que unido al retroceso de popularidad del tango, por la pujanza de la música popular anglosajona, en sus últimos años su fama se fue apagando hasta provocar su retirada en 1963.

 Como protagonista, Interpretó dos películas: Fúlmine (Bayón Herrera, 1949) y El ladrón canta boleros (Cahen Salaberry, 1950). En la que se considera la primera cinta argentina íntegramente sonora, Mosaico criollo (Edmo Comminetti, 1929), había cantado el tango Botarate, por lo que resulta que una española es la primera intérprete de un tango en el cine.

 Botarate: http://www.youtube.com/watch?v=MvG65N-FfvI

Bigotito: http://www.youtube.com/watch?v=tfNu30LqWss

Burrero: http://www.youtube.com/watch?v=rMVJ8CKBNdw

ito Schippa-Anita Palmero-Ratti052

                                    Anita entre Hugo Ratti y Tito Schippa con guitarras         

                               

                                                                        BIBLIOGRAFÍA

-ABALLE, G., “Anita Palmero”, Cuadernos difusión del tango nº 9, s.. f.

-BARREIRO, Javier, Voz: “Palmero, Anita”, Diccionario del tango, Madrid, SGAE, 2001, p. 120-121.

CERNUDA, Fabio Daniel, “Grabaciones realizadas por Anita Palmero”,  http://discografiasdetango.blogspot.com/2010/03/grabaciones-realizadas-por-anita.html

-OLIVIERI, Ángel, Historias de tango, Buenos Aires, AqL., 2005.

-SANTOS,  Estela dos, La historia del tango, 13, Las cantantes, pp. 2301-2304, Buenos Aires, Corregidor, 1978.

-SIN AUTOR, “Anita Palmero. ‘La gallega de Málaga’”, Los grandes del tango: Tania y Anita Palmero, Buenos Aires, Tango, 1991, pp. 24-29.

-, “Discografía de Anita Palmero”, Club de Tango nº 62, septiembre-octubre 2003, pp. 16-17.

                                                          DISCOGRAFÍA

Araca Corazón-Viejo ciego-Gurrumina-Fumando esperoPara qué vivir (sin difusión comercial), 1927.

Piedad-Marioneta-Alma en pena-Noviecita mía (sin difusión comercial) 1928.

¿Te acordás de aquella vidalita-Caperucita (sin difusión comercial) 1930.

Encantadora-Botarate, Odeón 13600, 1930.

El niño de las monjas-Ilusión marina, Odeón 13601, 1930.

Hasta que ardan los candiles-Ilusión marina Odeón 13602, 1930.

Reza por mí-Burrero (seco), Odeón 13603, 1931.

La carrera de la sortija-La comadreja, Odeón 13604, 1931

Escribile al comisario-Bajando la serranía, Odeón 13605, 1931.

El que con chicos se acuesta-Vuelvo hacia ti, Odeón 13608, 1931.

Poderoso-La mentirosa, Odeón 13609, 1931.

Negrita ¿querés café?-Sentencia gitana, Odeón 13610, 1932.

Palmero, Anita_Botarate

FILMOGRAFÍA

Mosaico criollo (Edmo Comminetti, 1929),

Fúlmine (Bayón Herrera, 1949)

El ladrón canta boleros (Cahen Salaberry, 1950).

Misión en Buenos Aires (Ricardo Gascón, 1954)

Anita Palmero, una suerte de tangos (documental), 2010 (Gaby Beneroso y Enrique de la Vega, 2010).

Es raro que en estas páginas no hubiera aparecido nada referido al, para mí, más intenso cantor popular que ha dado la lengua española. Francés, para más inri. Pero la vida, que es la mayor paradoja, está constituida por un indisciplinado firmamento de ellas. Es difícil escribir sobre lo que se ama y, por eso, tal vez, no he dedicado a proyectar mi visión de Gardel ni la diezmilésima parte del tiempo que he dedicado a oírlo y ser feliz. Ayer, 25 de junio, 78 aniversario de la fecha en que el cantor se achicharrase en un Junker desmandado por el aeropuerto  de Medellín, y escuchando de nuevo su voz, volví a sentirme pleno y repleto. Me dije que tenía que colocarlo aquí. Hace unos años, una revista me pidió un artículo en el que explicara las razones por las que mi vida dio un giro -a mejor- cuando me obsesioné con el tango. Y lo traté de explicar. Mal, claro, estas cosas no se explican. Pero tampoco hoy me saldría mejor. Laberintos nº 4, , diciembre 2001, pp. 69-70. Gardel con gacho gris Recibí los dos primeros golpes intensos en sendas veladas alcohólicas en las casas del poeta bilbilitano José Verón y en la del cartagenero José María Álvarez, para mí el más alto de los autores que recogió la más famosa antología poética de la segunda mitad del siglo XX, Nueve novísimos. No sé cuál fue la primera de ambas pero sí que, entre los tangos de Gardel que proyectaron los tocadiscos, en las dos ocasiones, figuraba “Cuesta abajo”, que todavía hoy no puedo escuchar sin arrebato. La intensidad y la belleza que percibí en aquella voz empezaron a acondicionar mi sensibilidad. Yo conocía a Gardel, como cualquiera. Tenía un long play con sus éxitos y me gustaba mucho, pero a un nivel en el que también pudieran estar otros grandes como Jorge Negrete, Edith Piaf, Concha Piquer o Satchmo. Por otra parte, yo era un joven de veintidós años que, como cualquier otro en la época, se pirraba por el rock sinfónico de Génesis, King Crimson, Premiata Forneria Marconi o Pink Floyd y andaba bastante al tanto de la música progre hasta el punto de hacer pinitos de disc-jockey en algún local zaragozano. Sin embargo, el detonante de mi pasión por Gardel y el tango fue el dolce far niente, el ocio, más o menos creador, que dicen ahora. Una tarde de verano penetré en Guateque, una tienda de discos ubicada en el zaragozano Pasaje Palafox, sin otra intención que echar un vistazo a lo que hubiera por allí. Y he ahí que, en una caja, me tropecé con un LP, “La voz inolvidable”, en la que una muy vieja foto en blanco y negro de un Gardel más bien narigudo sonreía sobre un fondo bonaerense. Lo anacrónico de la pieza -siempre me ha privado lo excéntrico y extemporáneo- hizo que me fijara en él. En su contracarátula figuraban catorce títulos, pero seguro que fueron aquellos que aportaban un componente de extrañeza, como “Tan grande y tan sonso”, “Si se salva el pibe”, “Bulíncito de mi vida” o “Tortazos”, los que me decidieron a adquirirlo. Aún figura su precio en un pequeño círculo pegado en esa contraportada, 304 pesetas. Gardel-La voz inolvidable001 Cuando llegué a casa y empecé a oírlo -cientos de veces, como podrían certificar mis familiares, siempre he tenido un cierto componente obsesivo- el genio de Gardel me había prendido. No se podían decir cosas más insólitas, divertidas y fuera de todo circuito al uso con más intensidad, con más gracia, con más creatividad, con más genio. Además, se me escapaba el sentido de muchas de las palabras, lo que suponía un reto más. “Tan grande y tan sonso” se refería a un joven zangolotino al que Gardel apostrofaba: “Tan grande y tan sonso, si no tenés labia, no salís de noche, no sabés fumar, si hasta me da rabia, que tu ‘pior’ es nada te sepa cascar”. “Si se salva el pibe” constituía una cursilería de tal calibre que en su misma enunciación llevaba implícita su puesta en solfa, lo mismo que sucede en “La cieguita”, tango de autores españoles, que también figura en el disco. “Bulincito de mi vida” era un canto elegíaco al picadero -decíamos aquí- donde el amante, ahora abandonado, había disfrutado de los placeres carnales. Y, “Tortazos”, una sensacional milonga, que luego supe que había sido compuesta por el Gordo Casaravilla, llamado también “Alhaja falsa”, un uruguayo, tío lejano de Carmen Posadas, con la que entré en contacto cuando buscaba datos para su libro sobre la Bella Otero, que por cierto, es lo mejor que se ha escrito sobre la mendiga gallega devenida en reina del gran mundo. El mote nos da una idea de las lindes por las que se movía el tal Casaravilla, lo que fue muy frecuente en el rantifuso mundo del tango. La letra, que reproduzco, me exime de cualquier glosa. Te conquistaron con plata y rajaste para adentro, las luces malas del centro te hicieron meter la pata; nada te importó, che, ingrata, echaste todo a rodar; fue el afán de figurar que empañó  tu  alma de olvido y ahora, hasta tenés marido… las cosas que hay que aguantar. M’hjita, me causa gracia tu nuevo estado civil. Si hasta has engrupido a un gil, que creyó en tu aristocracia: M’hijita me causa gracia tu nuevo estado civil, porque has engrupido a un gil que creyó en tu aristocracia. Vos sos la ñata Pancracia, hija del tano Gerarto, un goruta flaco y alto, que trabajaba en la Boca, ¿no te acordás, gringa loca, cuando piantaste al asfalto? Señora, pero hay que ver, tu berretín  de matrona! Si te acordás de Ramona, abonale el alquiler… No te hagás la rastacuer desparramando la guita, bajá el copete m’hijita con tu pinta abacanada… ¡Pero si sos más manyada que el tango “La Cumparsita”!

Aparecía también el llamado “himno nacional argentino”, “La cumparsita”, de la que hoy dispongo de casi cien versiones y cuya historia daría para un libro*, y otras ocho grabaciones, de las que he de destacar un vals que, con sólo oírlo, proporciona una inmensa felicidad y unas incontrolables ganas de bailar, “Yo no sé qué me han hecho tus ojos”. También, “Noches de Montmartre”, otra belleza, que gira en torno al tango hecho parisino.

Ya no pude salir de allí. He dicho alguna vez que el tango es, con la literatura, lo que más disfrute me ha deparado en la vida y con una compulsión digna, quizá, de empresas más productivas, me lancé a acaparar todo lo que tenía relación con Gardel, el tango y el lunfardo, durante una época en que estas pasiones no andaban por esta península en su mejor época. Empezaron los viajes a la Argentina, las adquisiciones de libros, discos, partituras, objetos y amistades que cercaban el tango y todo ello derivó en dos libros, una exposición, decenas de artículos y conferencias, el nombramiento de correspondiente en las Academias del Tango y del Lunfardo y, como dije, en una pasión -aunque ya no central en mi vida- a la que siempre vuelvo. La gente cercana sabe que si estoy de mal humor no hay más que ponerme un tango para que mi rictus facial devenga risueño y me lance al tarareo, al optimismo y hasta al disloque. Lo mismo que a mí me sucedió, les ha ocurrido a miles de seres humanos en todas las partes del mundo. Oyeron a Gardel y se quedaron colgados. Por eso es el cantante popular que dispone de una bibliografía más copiosa, el que tiene más estatuas en las calles del planeta – malas, todas las que conozco-, que sigue dando que hablar por su canto y por su vida pues aún no se ha decidido si nació en Toulouse o en Tacuarembó, si su padre fue  un coronel o un viajante, si murió a los 45 o a los 54 años, y tantas cosas más… Pero, sobre todo, es escucharlo lo que suscita todas las preguntas o la única pregunta. Aquella que no se formula y que nos afecta a todos los seres pensantes: la perplejidad.

*Ha dado para varios: entre los mejores, el de mi amigo,  el catedrático y  magistrado valenciano, Juan Montero Aroca, La  cumparsita. Vida y derecho del tango más universal, Valencia, Tirant lo Blanch, 2010. Gardel-La voz inolvidable002 Jorge Vidal: No habrá otro Carlos Gardel: http://www.youtube.com/watch?v=s78EFW5GWYI

MARIO VISCONTI

Publicado: diciembre 15, 2012 en Canción popular, Notas biográficas, Tango

VISCONTI, Mario (Mariano Royo Maestre), Zaragoza, 17.IX.1908 -Barcelona , 2000. Cantor de tangos y boleros.

Visconti_Cancionero002

De Zaragoza debió de marchar a Barcelona en busca de horizontes artísticos. La revista El tango de moda nos lo presenta ya, con el nombre de Mario Visconti, como cantor de una orquesta, intérprete del omnipresente tango en la Barcelona de finales de los veinte. En 1929 decide formar el Trío Visconti, con los guitarristas Natera y Sanmartín, luego sustituido por Víctor Quijada. Actúan en el Hotel Ritz, la Bodega Andaluza del Hotel Colón, el Edén Concert y en otras poblaciones catalanas. También llevan su música a la radio barcelonesa. Visconti, Trío0Visto el éxito y la audiencia que sigue convocando el tango, el cantor decide ampliar sus horizontes y con una formación en la que figuran veteranos músicos tangueros, entre los que se cuentan el guitarrista Iriarte, el pianista Cruz Mateo y el director José Melin, recorre Europa con extensiones a Egipto, Turquía e Irán pero actuando también en España, especialmente en Barcelona, que fue su centro de operaciones. En Italia se incluye en el conjunto de Horacio Pettorosi. La buena aceptación que tienen sus actuaciones había inducido a la casa Parlophon a llamarlo para grabar sus primeros discos en 1930 y pasar poco después a la ubicua Odeón. Cuando deja el grupo es reclamado por su discográfica para grabar canciones, en dúo con Carmencita Aubert, que gozaron de gran éxito.

V. https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/10/14/carmelita-aubert-2/

   Desde 1933 Mario actúa fuera de España y la guerra mundial lo sorprende  en Hamburgo, actuando con el famoso director de orquesta típica criolla Eduardo Bianco, con el que grabó para la marca Telefunken. Se traslada entonces a Italia donde registra para el sello discográfico Cetra con la orquesta de Rafael Canaro, hermano del más popular director y compositor Francisco, el músico de tango con más grabaciones de la historia. En 1943 la marcha de la guerra hace que la formación orquestal de Bianco decida volver a España. Visconti se independizará para formar orquesta propia y firmar nuevo contrato con Odeón, discográfica con la que consigue considerables cifras de ventas para los tiempos que corren. Actúa ocho meses en Rigat  y cumple la temporada invernal en El Cortijo, al tiempo que durante un año, cantará en directo en los programas de Radio Barcelona.  También interviene en el espectáculo de Los Vieneses. Durante estos años actúa continuamente con sus orquestas, sobre todo, en Barcelona. En 1946 Lola Membrives, que había asistido a los inicios del tango en España y que ahora ha vuelto al Madrid de posguerra, le ofrece la oportunidad de actuar en un Buenos Aires, entonces próspero. Allí es contratado por Radio El Mundo y permanece un par de temporadas, con salidas a otros países del Cono Sur.

 En septiembre de 1948 regresó finalmente a España, donde siguió cantando, especialmente boleros y tangos, con éxito en Madrid y Barcelona hasta que, entrados los años cincuenta, su estrella comienza a declinar. Todavía joven, en noviembre de 1954, decide retirarse, aunque actúe muy esporádicamente. Seis años más tarde tuvo una fugaz reaparición discográfica para grabar un EP con cuatro tangos y volvió a cantar en directo en el teatro Victoria y en La Pérgola de Montjuich. A finales de 1979 participó en el programa “Canciones de una vida” de TVE y en  octubre de 1986 en “Toda una vida” de Radio Barcelona. Durante sus últimos años en Barcelona actuó ocasionalmente en escenarios de aficionados, hasta el verano de 1993, en que intervino como invitado especial en la sala de baile Festa Major de la calle Viladomat.

 Afectado finalmente por la enfermedad de Alzheimer murió en una residencia de la Ciudad Condal.

   Puede decirse que Mario Visconti fue el más importante de los cantantes de tango nacidos en España. Se conservan más de un centenar de grabaciones suyas, que han sido reeditadas y dan fe de su afinado gusto como vocalista.

Visconti_Cancionero001

                                                     DISCOGRAFÍA

“La voz hispana del tango y la canción. Mario Visconti”, CD Blue Moon, 7611, 2000.

“Mario Visconti. Vol. 1 (1931-1949)”, CD Ventura/Gardenia 8431194004727, 2000.

.“Mario Visconti Vol. 2 1949-1950”, CD Ventura VE-CS-0099-2, 2001;

– “Mario Visconti. Todas sus grabaciones. Vol. 3” CDRama Lama RO 52722, 2004.

 

                                                  BIBLIOGRAFÍA

-BARREIRO, Voz, Javier, “Visconti, Mario”, Diccionario del tango, Madrid, SGAE, 2001, p. 181.

-, Voces de Aragón, Zaragoza, Ibercaja, 2004, pp. 161-163.

-PERRAMÓN I BAQUÉ, Josep, “Mario Visconti”, CD Blue Moon 7611, 2000; Manuel Román, “Mario Visconti” CD VE-CS-0047-2.

-RODRÍGUEZ, José Manuel (RODRI), “Mario Visconti. Todas sus grabaciones. Vol. 3” CDRama Lama RO 52722, 2004.

-ROMÁN, Manuel,Mario Visconti”. , CD Ventura/Gardenia, Vols. 1 y 2.

Mario Visconti-1

Rovira, Ramoncita (Ramona Rovira Garriga), La Fuliola (Lérida), 23-VIII-1902  – Barcelona, 5-II-1964. Cupletista.

Hija de Ramón y de Paula, un matrimonio de labradores, tuvo un hermano, Pablo, con tesitura de tenor, que estudió canto y en alguna ocasión llegó a actuar con ella. Ramoncita, tras trabajar como sirvienta en Barcelona,  debutó en 1921 con el compositor Juan Viladomat y, años después, continuaría con el maestro Quirós.

                                                                           Pablo Rovira 

En 1922 actuaba con éxito en el barcelonés Apolo Palace, y la marca Gramophone le propuso grabar canciones. Así, el 19 de septiembre  de 1922, registró su primer disco:  “La muller d’en Manelic” y “La filla del pescador”. Lo publicó la citada casa Gramófono, que también los editaría con el sello La Voz de su Amo.  Desde entonces se convertiría en una de las cupletistas con más éxito en la región catalana, aunque también debutó en Madrid. Concretamente, en el Teatro Maravillas, el 1 de febrero de  1924, donde actuó hasta el día 14 pero su éxito debió ser considerable porque Mundo Gráfico le dedicó su portada (2-IV-1924)  y, en agosto, volvería al Maravillas, para ser anunciada como “cupletista de facultades portentosas”.  El 8 de noviembre de 1924 fue elegida para formar parte de la junta directiva de la Asociación Artística Nacional.

                                                                   Portada de Mundo Gráfico

Ramoncita es sobre todo recordada porque fue la primera en llevar al disco el que sería famoso tango-cuplé, “Fumando espero”, el más  popular de los tangos de autor español. Para más datos, véase mi entrada:  https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/09/23/%e2%80%9cfumando-espero%e2%80%9d-y-su-autor-juan-viladomat/

 Félix Garzo compuso esta letra para ser entonada por un coro de fumadoras apaches en  una revista, La Nueva España, que se estrenó el 10 de diciembre de 1923 en el barcelonés Teatro Victoria. La música, compuesta por Juan Viladomat, en principio, no tuvo éxito alguno. Sin embargo, Ramoncita  cantó esta pieza en el Edén Concert y, poco a poco, la fue imponiendo.  La leridana fue la primera en grabarlo en 1924. Dos años después lo haría en Nueva York una gran estrella de la canción hispanoamericana, Pilar Arcos.  https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/08/01/pilar-arcos/. El éxito de su versión deparó que “Fumando espero” llegara a la patria del tango, donde la popularizarían  las grabaciones de Rosita Quiroga e Ignacio Corsini (1927).

Rovira, Ramoncita-Fumando espero

 Según Xavier Quiñones, las  interpretaciones dramáticas de Ramoncita seguían la línea de la chanson realiste, que trajeron de Marsella tanto Nitta Jo y Andrée Turcy, como  Damia e Yvonne George. Artistas que triunfaron en Barcelona actuando en el Edén Concert, Eldorado y La Buena Sombra y de las que la cupletista de La Fuliola pudo sacar enseñanzas.

 La carrera de Ramoncita siguió en la segunda mitad de los años veinte con numerosas grabaciones discográficas y actuaciones continuas, tanto en los teatros como en la naciente radiodifusión.  Actuó frecuentemente en la mejor sala de Barcelona, Eldorado, que el 18 de enero de 1925 le organizó un beneficio, que “atrajo numeroso público. Durante su actuación en el expresado teatro ha conseguido, con su arte delicado, con su dicción clara y el buen gusto con que emite la voz, ganarse las simpatías de los habituales concurrentes a Eldorado. Por esto, en la función en su honor viose tan agasajada. Los aplausos que cosechó son el mejor testimonio de lo que fue apreciada su labor en la temporada en que ha trabajado en Barcelona”.

 En 1925 reeditó los éxitos madrileños con actuaciones  en los teatros Romea (“verdadera estrella de la frivolidad, que alcanzó un éxito completo”) y Maravillas (“artista de voz y gracia sin límites”), mientras la revista Fantasio le dedicó su portada. En su debut en el Circo Barcelonés (22-I-1927) se la anunciaría como “la verdadera estrella de la canción, la de la voz de oro”. Este mismo año grabó “El tango de la cocaína”, de la revista musical homónima firmada por Amichatis, Alcázar y Viladomat. De hecho, esta segunda mitad de la década de los veinte constituirá su lustro de esplendor, que después se apagaría casi bruscamente, a raíz de su boda en 1930. Todavía el 27 de noviembre de 1929 intervendrá en el homenaje a los hermanos Machado por la representación número cien de La Lola se va a los Puertos.

 

 Ramoncita vivía en Barcelona con su hermana y un cuñado hasta que, como se ha dicho, en 1930 casó con, Miquel Farré, un viudo de Cervera, que aportó dos hijos al matrimonio. A partir de entonces, sólo constan algunas actuaciones esporádicas en Barcelona. Entre otras: a finales de agosto de 1936 en el Circo Barcelonés; el día de Navidad de ese mismo año, en el Teatro Coliseum;  en marzo de 1937 en el Teatro Tívoli y, terminada la guerra, el 1 de abril de 1944 en el circo Roxy. Parece ser que en estas actuaciones fue obligada por las circunstancias políticas.  

En cuanto a su vida personal, Ramona fue abandonada por Miguel, el viudo de Cervera y ella quedó con los dos hijos. Cuando estos llegaron a adultos, la artista conoció a Luis de Val, un escritor divorciado  y con una hija–no se trata del famoso folletinista valenciano, que murió en 1930- con el que convivió hasta que este falleciera a consecuencia de la tuberculosis en un sanatorio madrileño.  En su casa en el número 33 de la barcelonesa avenida de San Antonio María Claret, donde moraba con su hermana Carmen y su cuñado y representante, Juan Canela,  la creadora de “Fumando espero” falleció de cáncer, sin que, durante el medio siglo que ha transcurrido, apenas nadie la recordara. Sin embargo, a finales de 2014 se ha montado un espectáculo a cargo de Jaume Jovells, La maleta de la cupletista, sobre su figura

 

                  

                                                              DISCOGRAFÍA

1922

Gramófono AE 147: La muller d’en Manelic (Llurba y Pérez Martínez)-La filla del pescador (Albiesa y Pérez Martínez)

1923

Gramófono AE 198: Murmurar (D. Villán y Pérez Martínez),-Todas, todas… (Puche y Quirós),

Gramofono AE 199: Del Japón (Tirso y Berdiel)-La del Soto (Llurba, Casáis y Pérez Martínez).

Gramófono AE 863: Mirando sus ojos (Villán-Guitart-Butet)-Veneciana (Osés y Parera).

Gramófono AE 864: L’anel de nuvia(Misterio yBorrull) couplet catalán. Ay Fen’u(Misterio y Burrull), couplet catalán

Gramófono AE 877: La mare (Sugrañes y P. Requena), couplet catalán-Filomena (Sugrañes y P. Requena), couplet catalán

1924

Gramófono AE 1128: Quiéreme (D. Villán y Demón)-Aben Hamar (Pol, Bachonta y Demón).

Gramófono AE 1133: La tarde del Corpus (Fidel Prado y Bertrán Reyna)-Siempre mío (Pol-Alcázar y Demón).

Gramófono AE 1134: El pampero (Tecglen y Lucarelli)-Pobre Fifí (Pérez Capó y Burrull).

Gramófono AE 1167: Nuestras miradas (Villán y Quirós)-Soy la juventud o Risa loca (Puche y Quirós).

Gramófono AE 1244: Lady Ana (Jofre-Mató y Burrull)-Muñecas (Millán y Requena).

Gramófono AE 1245: Vuelve a cantar (Villán y V. Quirós)-La inspiración (Romaní y V. Quirós).

Gramófono AE 1255: Fumando espero (Garzo-Viladomat)-Una mujer (D. Pol-Viladomat-Tragán).

Gramófono AE 1256: La hija del fakir (Jofre-Mató y Burrull)-Corazón de mujer (Romaní y Camprubí).

Gramófono AE 1271: El castell feudal (Noel y Quirós)-La sardana del’amor (Llovet-Villán y Burrull).

Gramófono AE 1292: El meu pardal (Noel y Requena)-Tuu, tu… tuuu  (Pol y Burrull).

Autógrafo en La danza y el couplet, 1924

1925

Victor Bs-1544/6: Lady Ana-Muncas

Victor Bs-1547/8: Vuelve a cantar (Villán y V. Quirós)-La inspiración (Romaní-V. Quirós).

Gramófono AE 1366: La feúcha (Puche y Pérez Martínez)-El tango de los locos (Puche, Valverde y M. París).

Gramófono AE 1367: Perla de Ceilán (Romaní y Camprubí)-Te quiero (Romaní y Camprubí).

Gramófono AE 1373: La viudita alegre (Pérez Capo y Burrull)-Déjame quererte (Monterilla y Lloret).

1926

La voz de su amo AE 1413: La loba del arrabal (Graciani y Quirós)-Por algo será (Graciani y Quirós)Rovira, Ramoncita con gorro frigio

La voz de su amo AE 1472: La danga de la térra (Pol, Pastallé y Donavilla)-La tornada (Francés y Donato Vidal).

La Voz de su amo AE ¿1585?: La mare cantora (Bou, Perearñau y Viladomat). Sardana-No hi ha dret (Noel y Lito).

Gramófono AE 1613: El primer tango (Salvatella-Lorca-Viladomat)-La cieguita (Kepler Lais y Ramuncho).

1927

Gramófono AE 1776: (Flors de maig-J. C. Aubiá-Quirós)-La puntaire (Campmany-Viladomat).

Gramófono AE 1804: El tango de la cocaína (Amichatis-Alcázar-Viladomat)-La reina del cabaret (Aubiá-Quirós)

Gramófono AE 1808: Valencia es así (Cea-Quirós)-Deseando (Puche-Quirós).

Gramófono AE 1829: ¡Oh, la juventud! (G. de Cea y Quirós)-Mocica (Puche y Quirós).

Gramófono AE 1854: Por ti (Noi-Viladomat)-Cielo pampero (Alcázar-Viladomat)

Gramófono AE 1874: Una de tantas (Pedro Luis de Gálvez-C. Marginet-Quirós)-Oh… los hombres (C. de Cea-Quirós).

Gramófono AE 1903: Canción de Margot (Alcázar y Viladomat)-Las vocales (G. de Cea y Quirós).

TEÓFILO IBÁÑEZ

Publicado: septiembre 22, 2012 en Canción popular, Notas biográficas, Tango

IBÁÑEZ, Teófilo. Pamplona, 22.VII.1907-10-III-1986. Cantor de tangos.

Ibáñez, Teófilo004

 

 Con solo cuatro meses llegó a Buenos Aires con su familia que se asentó en el barrio de Barracas Sur. Asistió a  la escuela hasta los nueve años y aprendió el oficio de carnicero hasta establecerse por su  cuenta. Con bello y potente registro de tenor, en sus horas libres estudiaba para perfeccionar su  voz y en 1925 pudo presentarse ante los micrófonos de Radio Brusa. Sus aptitudes naturales para el canto sorprendieron al gran compositor de tangos y director de orquesta Roberto Firpo que en 1928 le hizo debutar con su conjunto de tangos. Con él llegó a grabar alrededor de cuatrocientos discos como estribillista.

En los años treinta formó dúo con Néstor Ferri, luego probó suerte como solista con guitarras, al tiempo que seguía grabando discos con orquestas tan famosas como las de Julio de Caro, Brunswick, Carabelli, Osvaldo Fresedo, Roberto Biaggi y, sobre todo, la Victor, creada por la RCA sólo para registrar discos con los mejores especialistas en cada uno de los instrumentos.

Teófilo Ibáñez fue también autor de piezas tan populares como el vals La vieja serenata o los tangos Puerto Nuevo y El mundo está loco.

                                                       BIBLIOGRAFÍA

-FERRER, Horacio, Voz: “Ibáñez, Teófilo”, El libro del tango. Historias e imágenes (Vol. I), Buenos Aires, Osorio-Vargas, p. 347.

-ZUCCHI, O. D., “Los estribillistas”, La historia del tango, 11, Buenos Aires, Corregidor, 1978, pp. 2001-2005.

-BARREIRO, Javier, Voz: “Ibáñez, Teófilo”, Diccionario del tango, Madrid, SGAE, 2001, p. 80.

                                             DISCOGRAFÍA   ESCOGIDA

Con la Orquesta de Roberto Firpo:

Adiós, cotorrito-Ahora no te quiero-Alma en pena-Andate si querés-Caballito mío-Canto de amor-Chamuyando un recuerdo-De todo te olvidas-El baile de misiá Pancha-El barbijo-Entre tangos y champagne-¡Huija y se fue!-Farolito de arrabal-Impía-Ingratas-Lechuza-Llora, malevo-Manguero-Marejada-Mentiras criollas-Mienten-Misa de once-Moneda corriente-Mucamita-No hay tierra como la mía-No llore, viejita-No llores más-Noche fría-Ofrenda-Organito del suburbio-Palabra de honor-Penitencia-Pensalo, bien-Prisionero-Salud, percantinas-Triste memoria.

Con la Orquesta de Julio de Caro:

Catita-Despierta, chinita mía-Día de fiesta-Flor de trébol-Jamás podré olvidarte-La serenata de ayer-Souvenir-Sueño de juventud

Con la Orquesta Brunswick:

A su memoria-Al calor de tus besos-Dos mujeres-Flores, divinas flores-Mariposa de ilusión-Pebetita-Vos, tenés que entrar

Con la orquesta Carabelli:

El mundo sigue al revés

Con la Orquesta de Osvaldo Fresedo:

El once (A divertirse)-Contá siempre conmigo-El carillón de la Merced-¿Por qué?-¿Qué sapa, señor?

Con la Orquesta Victor:

Abrojalera-Derecho viejo-Doña Nicanora-El relicario-El último trago-Los cardales-Los cantores del Yeruá-Marga-Mi último tango-No, no te hagas curar-Tajo a tajo

Con la Orquesta Donato:

Bullicio del corso-40 entradas-Cuyanita-Lágrimas-Maldita-Mariposita inquieta-Pobre yo-Sin un adiós-Taco largo

Con la Orquesta Zerrillo:ibanez-teofilo_el_mundo_esta_loco_tapa

Recuerdo de amor

Con la Orquesta de Ricardo Brignolo:

Cafetín de barrio pobre-Confesión-Guarango-Mechita

Con la Orquesta Porteña:

Adiós, adiós-Confesión-Hacé memoria-Hoy me han dicho.

Con la Orquesta de Carlos Marcucci:

-El loco del Tom Thum Golf

Con la Orquesta Los Provincianos:

-Trapitos al sol

Con la Orquesta de Roberto Biagi:

Alma de bohemia-Campo afuera-Gólgota-La novena-Lejos de ti-Loca de amor-Una pena-Viejo portón

JOVÉS DE TORRES, Manuel, Manresa (Barcelona), 8.III.1886 – Buenos Aires, 26.VIII.1927. Compositor.

 Cursó sus estudios de piano y violín con el Padre Guzmán en el Monasterio de Montserrat hasta los 19 años. Después creó y dirigió el Orfeón de Manresa. En 1908 se estableció en Buenos Aires.

Para abrirse camino puso una academia de varietés, la primera de su género que hubo en la Argentina, dio clases particulares e integró diversos conjuntos, como el septeto del café Colón. También actuó como pianista con el dúo Las Porteñas. Muy pronto empezó también a componer tangos, en cuya labor brillaría como uno de los músicos más importantes del género. Fue director musical de Lola Membrives y también de  La Goya y Raquel Meller durante sus periplos por América del Sur. Para ellas compuso numerosas piezas que se hicieron famosas, como El calaverón, Mi reja, Mi copla,La azafata de la reina, La barba blanca, Rosa de fuego, El beso del soldado (Adiós, Pilar) o Diguili que vengui. También valses como Deseo, chotis como Adiós, Celipe, sardanas como Toch d’alba, que cantó Mercedes Serós y cientos de tangos, entre los que destacan El rabanito, El matrero, ¡Apriete que va la marca!, El dormilón, Pobres mujeres, Ha de volvera a mí, La más tigrera, Flor de la pampa, Flor de yuyo, Al tango… Ricura, Pobre percanta, Yerba seca, Celosa, Corazón de arrabal, Francesita, La provinciana, Loca, Pingo mío, Pobre francesita, Pobre milonga, ‘Qué programa!, Una más, El patotero sentimental, Buenos Aires, Nubes de humo (Fume compadre), Venga champagne, muchachos, Cualquier cosa… Siete de ellos fueron grabados por Carlos Gardel.

Manuel Jovés, en su frenética actividad, dirigió orquestas, revistas teatrales  -algunas como Las catástrofes del año y Pasen a ver al fenómeno llegaron a ser estrenadas en el prestigioso teatro Cervantes- y se convirtió en uno de los músicos más populares del país austral. Viajo a su tierra en diversas ocasiones antes de su prematura muerte.

                                       OBRA MUSICAL PARA LA ESCENA

Academia Millanes; Buenos Aires a la vistaBuenos Aires chic; El ganador de la copa de oro, El que toma mate vuelve;  El verbo amar; El bailarín del cabaret; El rey del cabaret; La alegría de la vida; La mujer en todas partes; La revista del Cervantes; Landrú en los infiernos; Las catástrofes del año, París reo; Pasen a ver que hay pa’todos;  Pasen a ver al fenómeno; ¿Qué quiere la Rasimí?

                                                      BIBLIOGRAFÍA

– BARREIRO, Javier, Voz:  “Jovés, Manuel”, Diccionario del tango, Madrid, SGAE, 2001, p. 83.

Diccionario biográfico español. Vol. XXVII, Madrid, Real Academia de la Historia, Madrid, 2012, pp. 207-208.

-BATES, Héctor y Luis, J., Historia del tango, Buenos Aires, Compañía General Fabril Financiera, 1936, pp. 220-224.

-DEMARÍA, Gonzalo, Teatro efímero entre dos revoluciones (1890-1930), Buenos Aires, Instituto Nacional del Teatro, 2011.

-GRECO, Orlando del, Carlos Gardel y los autores de sus canciones, Buenos Aires, AKIAN, 1990, p. 199-200.

-UTRERA, J., “El maestro Jovés en Barcelona”, El Bufón nº 20, febrero de 1926.

-VILAR I TORRENS, J. M, Diccionario de la música española e hispanoamericana, Tomo 6, Madrid, SGAE, 2000, p. 608.

GÁMEZ, Celia (Celia Gámez Carrasco). Buenos Aires, 25.VIII.1905 – Buenos Aires, 10.XII.1992. Cantante. Vedette. Gran estrella de la revista musical.

Hija de padres malagueños recién emigrados a América aunque de desahogada posición, nació en la calle Esmeralda de la capital argentina. Ella daba la falsa fecha de 1908.

Con gran vocación artística desde niña, debutó a los catorce años en el Teatro de la Comedia de su ciudad natal, como comparsa en Las corsarias, pieza en la que al año siguiente ya interpretó el papel principal. Pasó después al Teatro Porteño sustituyendo a Josephine Baker y, posteriormente, al Maipú. En diciembre de 1925, con ocasión de recoger una herencia, viajó a España acompañando a su padre. Durante un viaje en tren, la marquesa de la Corona le oyó cantar tangos y le propuso actuara en un festival benéfico que iba a celebrarse en el Teatro Pavón. Presentada por Fleta y con la presidencia de los reyes, interpretó varios tangos, que le valieron un contrato con el empresario del Teatro Romea. Se insinuó que entonces empezó su  relación con Alfonso XIII, que incluso le dio habitación en el Palacio Real.

Celia Gámez-Los 40 mejores tangos

Celia debutó en el Romea (14-I-1926) y, pese a su voz algo gatuna, su rotunda belleza, con unas piernas que se hicieron míticas, el desparpajo en escena y la furia por el tango le depararon el triunfo rápidamente. En 1927 debuta como vedette en la revista musical con Las burladoras del amor y El carnet del Eslava y un mes después (13 de mayo) obtiene un gran éxito con Las castigadoras, que, durante varios años, paseó por España. A partir de aquí, se convertirá en la figura estelar del género, categoría que mantuvo hasta su retirada. Entre los títulos más populares que interpretó, en una época en que la revista estaba en su máximo esplendor, hay que citar Las guapas (1930), ¡Me acuesto a las ocho! (1930), Las mimosas (1931), Las tentaciones (1932), Las de Villadiego (1933),  pero sin duda su mayor éxito fue Las Leandras,(1931), con números ocurrentes e imperecederos como el chotis El Pichi, el pasacalle Los nardos y muchos más. Su dedicación a la revista no le impidió grabar entre los años 1925 y 1935 casi un centenar de tangos, amén de otros estilos.

En la cima de su popularidad se pasó a la opereta, estrenando El baile del Savoy (1934), obra que había triunfado en Londres. En España era la primera vez que se presentaban bailarines en escena. Durante la guerra actuó en el programa que dio inicio a Radio Nacional y en festivales patrióticos pero en 1937 logró marcharse a la Argentina donde montó varios espectáculos. Volvió a finales de 1938 para hacer varias giras por la zona nacional. Al final de la guerra se hizo famoso su chotis ¡Ya hemos pasao!, réplica del lema “No pasarán! de la resistencia madrileña.

Durante la posguerra siguió siendo uno de los personajes más famosos y admirados del país. Los éxitos se sucedieron con La duquesa del Tabarín, La cenicienta del Palace, Yola, Si Fausto fuera Faustina… El 1 de julio de 1944 su boda con el dentista José Manuel Goenaga, apadrinada por el general Millán Astray, fue un acontecimiento nacional. Nueve años después se separaba. Aún casó en París por lo civil con el periodista Francisco Lucientes, del que también se separó tras una temporada de convivencia  y retirada del escenario.

Durante los años cuarenta Hoy como ayer (1945), Gran Revista (1946), Vacaciones forzosas (1946), La estrella de Egipto (1947) fueron espectáculos que se eternizaron en los carteles y dieron cauce a numerosos cantables que todavía se recuerdan. Probablemente, el mayor éxito de esta etapa fue La hechicera en palacio (1950). En 1957 reapareció con otro triunfo El águila de fuego. Al año siguiente estrenó S. E. la embajadora pero se iniciaba el declive de su género aunque en los años sesenta Celia todavía conservaba su público y un amplio plantel de admiradores. A raíz de algún montaje fracasado fue perdiendo su fortuna, a lo que colaboró su vieja afición al juego. Finalmente, se pasó la comedia y en los setenta reapareció formando parte del espectáculo Fiesta y protagonizando el film Mi hijo no es lo que parece (Angelino Fons, 1973). De nuevo volvió a Buenos Aires donde  trabajó en algunas comedias y un film y todavía regresó a España en 1984, para cantar con Sara Montiel y otros artistas menores en un espectáculo musical, Nostalgia.  Fue su último trabajo en escena. Los años finales de su vida, afectada del mal de Alzheimer y sin muchos posibles, los pasó en Buenos Aires, donde reposan sus restos.

BIBLIOGRAFÍA

-BARREIRO, Javier, Voz “Gámez, Celia”, Diccionario biográfico español, Vol. XXI, Madrid, Real Academia de la Historia, 2011, pp. 303-304.

-BLAS VEGA, José, La canción española, Madrid, Taller El Búcaro, 1996, pp. 87-90.

-FEMENIA SÁNCHEZ, Ramón La revista. Apuntes sobre la historia del género frívolo, Madrid, Autor, 1997, pp. 315-337.

-MONTIJANO RUIZ,  Juan José, Un “demonio escénico” llamado Celia Gámez, Granada, Digital Gami, 2008.

-, 6 vedettes 6. Apuntes biográficos de las reinas de la revista : (Celia Gámez, Queta Claver, Virginia de Matos, Tania Doris, Addy Ventura y Lina Morgan), El Ejido (Almería), Círculo Rojo, 2010.

-ROMÁN, Manuel, Canciones de nuestra vida, Madrid, Alianza, 1994, pp. 59-69.

-SAN MARTÍN, H. (Transcripción), Memorias de Celia Gámez,  Semana, 12 mayo-2 septiembre 1984.