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ARCO, ELLOS Y YO

Publicado: marzo 8, 2019 en Sin clasificar
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(Publicado en Aragón Digital, 7-9 de marzo de 2019)

ARCO, la feria de naderías y vanidades, que –nada menos que en nombre del Arte- nació en el Madrid de la movida en 1982, me pareció desde el principio, uno de los elementos más insensatos y ejemplificadores del esnobismo contemporáneo. Antes de que se inventara el  neologismo “pijoprogre”, trenes repletos de ellos viajaban desde las provincias a Madrid durante los fines de semana en que se celebraba el “evento”, cuando aún no se había creado ese horrible anglicismo y la palabra servía para designar los hechos aleatorios.  

Los medios de comunicación capitalinos, estimulados por la lluvia de oro de la publicidad institucional, convertían ese combate entre la pedantería y la banalidad, con el dinero como árbitro, en un acontecimiento digno de figurar en los Anales, pese a que los proclamados artistas pugnaban por conseguir algo parecido a la originalidad, imitando fórmulas cansinas y agotadas desde hace muchas décadas pero que alguien quería presentar como nuevas y, cierto es que cuando la estupidez resulta tan notable, siempre nos sorprende. 

Esta edición –nada menos que 38 años haciendo el oso- el protagonismo se lo ha llevado un ninot del rey Felipe, que habrá de quemar su comprador. De nuevo, confundiendo la originalidad con el comercio, la transgresión, con la parida. Es irrelevante ser monárquico o antimonárquico en cuanto a la valoración de la obra. La transgresión existe cuando el autor incurre en el peligro de que su obra le acarree represalias, cosa imposible en la España de hoy y que, como se ha dicho tantas veces, su factor no acometería en Corea del Norte, Arabia, Marruecos, Sudán, Cuba o Brunei. La única posibilidad decente es que el “ninot” jugara con la doble significación, es decir que pudiera entenderse tanto como una crítica a la monarquía como a quienes hacen del deporte de quemar efigies del soberano una fiesta nacional. Pero el autor –un profesional en el oficio de “jeta progre”- ha dejado claro en otras ocasiones que militaba en el bando de quienes se dicen transgresores.

Evidentemente hay gente que expone, trabaja o promociona ARCO, que no piensa como yo. Y otros que siguen visitándolo inasequibles al desaliento. Bien pensado, ellos son los verdaderos transgresores que, con ánimo surrealista, perpetran gozosos un acto inútil.

V. también: https://javierbarreiro.wordpress.com/2012/05/19/censura-y-transgresion/

(Publicado en Aragón Digital, 30 noviembre-1 diciembre de 2018)

Un viejo cantable de La Mascotta enuncia:

“En la batalla estar detrás

mientras pelean los demás;

en la victoria estar al frente…

¡es conveniente!”

Bien lo saben los políticos, en el día de hoy gente habitualmente mediocre, pero amiga de acercarse al sol que más calienta. Y, hablando de políticos, Rajoy bien podría ser lector de Kipling, que dejó escrito algo así como que la mitad de las dificultades se resuelven solas y la otra mitad no tiene solución. Ante la última que enfrentó y no pudo superar, siguió el dictamen de una buena amiga mía: “¡Qué triste es todo, menos beber!”. Mejor le hubiera ido, si hubiese seguido otro buen consejo: “Sin fuerza no puede sustentarse ningún ideal ni siquiera la libertad”. Una cosa es el abuso y otra el usar la fuerza contra los que se saltan las leyes pero el cauto gallego tuvo “más miedo que las monjas”, como escribió el Arcipreste.

Los consejos que más aprecio son los que recomiendan la risa. Reírse en general, reírse de los demás y de ti mismo, por supuesto. Reírse de uno mismo es recomendable, incluso si te mortifican el codo, el oído o las almorranas, cosa de mucho doler, por lo visto. Nietzsche consideraba la risa como propia de un tipo superior de humanidad y en la revista Selecciones del Reader’s Digest, que en mi niñez aparecía por todos los sitios, había una sección cuyo título ya me atraía: “La risa, remedio infalible”.

Aunque algunos periodistas piensan que no es elegante inmiscuir lo personal en sus artículos, al menos desde Larra, otros creemos lo contrario. Digo esto porque admiro a los vagos pero, lamentablemente, no lo soy*. Lo que no quiere decir que ponga el trabajo por delante de los placeres sino que procuro buscar trabajos que constituyan un placer.

Así que finalizaré con el buen consejo que un padre de familia impartió a sus hijos antes de morir, recomendándoles que huyeran a toda costa del trabajo entre comidas.

*https://javierbarreiro.wordpress.com/2012/04/29/quejicas-pero-vagos/

(Publicado en Aragón Digital, 28 de diciembre de 2017)

En una escena de “Los olvidados”, la panda de adolescentes suburbiales que protagoniza dicho film de Luis Buñuel arrebata a un hombre sin piernas la caja con ruedas en la que se desplaza, ayudado por dos piedras que apoya en el suelo impulsándose con las manos. Así, el elemental vehículo consigue avanzar a duras penas aunque difícilmente lo haría cuesta arriba. Tras la atroz gamberrada, el impedido queda varado y maldiciendo en medio de la calle.

Son acciones, como la de robar a un ciego o  despojar de sus muletas a un cojo, que a la mayoría de los humanos nos resultan repugnantes. Sin embargo, los santos Cosme y Damián, médicos romanos y patrones de la profesión, perpetraron el milagro de trasplantar la pierna de un negro a un legionario que la tenía gangrenada a resultas de las heridas en combate. Hoy día se suele contar que el etíope había muerto pero, en imágenes y retablos, sobran los ejemplos iconográficos  en los que vemos al blanco muy satisfecho con sus piernas bicolor y al pobre negro en el suelo retorciéndose y lamentándose de su suerte. Aparte de la corrección política, el cambio puede tener justificaciones prácticas pues, al oír contar la historia a un guía del Museo del Prado, una estudiante afroamericana la emprendió a paraguazos con el cuadro aunque sólo lograra dañar el marco. Otras representaciones son aún más espeluznantes, pues nos muestran al negro con la pierna blanca gangrenada, que los santos han tenido a bien sustituirle.

Me recuerda estas cosas el concurrido expolio de los ricos hacia los pobres, que tiene en Cataluña y Aragón una de sus más evidentes parábolas, aunque aquí ni siquiera nos hayan donado la pierna gangrenada. Se acompaña la rapiña de insultos y vejámenes porque los pobres no sabemos cuidar la pierna, la tenemos en malas condiciones y no dijimos nada cuando nos la arrebataron porque a veces somos nosotros mismos quienes nos la cortamos. Y, tal como algunos utilizan el adjetivo “negro” en sentido vejatorio, me cuentan que, con la misma intención, los leridanos utilizaron el adjetivo “aragonés” para infamar, vilipendiar y zaherir a periodistas y técnicos que fueron a recoger algunas de las piezas almacenadas en su museo.

En otros textos he explicado cómo, hace nada, “aragonés” implicaba en toda España exactamente lo contrario: nobleza, dignidad, fiabilidad, valentía… Y muchas jotas lo recogen tan orgullosa como ingenuamente. Pero no me hagan caso a mí: lean a Mari Sancho Menjón que, en soledad y con tanto rigor como conocimiento de causa, lleva años documentando, sacando la luz y exponiendo las vicisitudes de este expolio. El negro utilizado por Cosme y Damián para su experimento, que, por cierto, terminaron decapitados por Diocleciano, hubiera necesitado un abogado como la docta y combativa investigadora taustana. 

 

 

 

 

En un reciente artículo acerca de esta cuestión, publicado  en el diario bilbaíno El Correo, se atribuía al escritor Tomás Borrás la invención del apellido más largo. Se escribe allí:

La longitud y complejidad de algunos apellidos vascos es un eterno cliché, explotado a menudo con intenciones humorísticas: desde aquel Iturriberrigorrigoicoerrotaberricoechea, que se inventó el escritor madrileño Tomás Borrás en la prensa de los años 30…

Borrás, Tomás

Como no hace mucho edité los Cuentos gnómicos de este gran narrador, empresa en la que me acompañaron los borras-caballero-ideas-a-peseta001excelentes prosistas y mejores amigos, Pardeza  y Petón, puedo corregir amigablemente al colega vasco Carlos Benito, que firma este trabajo titulado “¿Quién tiene el apellido vasco más largo?”. Efectivamente en un cuento de humor publicado por Tomás Borrás en el diario ABC correspondiente al 18 de octubre de 1931 con el título “Caballero, ideas a peseta”, aparece un personaje que explica jocosamente el porqué de la longitud de los apellidos vascos y afirma poseer el apellido citado:

Lea mi tarjeta: Iturriberrigorrigoicoerrotaberricoechea. ¿Sabe lo que quiere decir? “Te aguardé hasta las cinco y me tuve que ir a la fonda porque tenía que escribir unas cartas”.

eustaquio_pellicer_y_charles_schutzEvidentemente, la traducción es falsa y lo que se narra, pura ficción, como corresponde a un cuento, pero el apellido es real aunque quizá hace tiempo que haya desaparecido del país vasco. Sin embargo, en Caras y Caretas, popularísimo semanario “festivo, literario, artístico y de actualidades”  bonaerense, que apareció entre 1898 y 1939 y que había fundado (1890) en Montevideo el emigrado burgalés Eustaquio Pellicer, a finales de los años veinte, se publicaba un anuncio recuadrado que rezaba así:

               caras-y-caretas-anuncio003

                                                    

                                                         

Existía, pues, este apellido con 39 letras y 33 fonemas, muchas más que el más largo que encontramos, si buscamos en Google, donde el mayor,  Pagatzaurtunduagoienengoa, no supera las 25 letras. Y, de los que todavía están vivos, es decir, que existe alguna persona que en España los ostente, es Arietaleanizbeazcoechea, con 23 letras. Es verdad, que en la Enciclopedia de los nombres propios de Josep María Albaigès (1996) se cuenta que un funcionario del Ministerio de Finanzas en el Madrid de 1867 se apellidaba Burionagonatotorecagageazcoechea, que, con 32 letras, aún queda lejos de nuestro comerciante de calzados vasco-argentino.

Es más, ni siquiera lo supera el más largo del mundo, que corresponde a una ciudadana hawaiana de nombre Janice, keihanaikukauakahihuliheekahaunaelepues sólo alcanza 35: Keihanaikukauakahihuliheekahaunaele. El Guinnes que manejo (edición de 1996) no dice nada respecto a apellidos largos.

Por tanto, mientras nadie diga lo contrario, el apellido más largo del mundo es el citado Iturriberrigorrigoicoerrotaberricoechea*, que, según traducción que me brinda mi prima Arantxa Oyárbide, significa “Fuente nueva roja de la casa del nuevo molino de arriba”.

Se comprende que el propietario de aquel céntrico Gran Bazar bonaerense estuviese tan orgulloso de su extenso patronímico y, junto a su breve nombre, lo ostentase en sus anuncios.

(Publicado en Aragón Digital, 8 de febrero de 2017: http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=152915&secid=21#comentarios).

*En una de las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma aparece un personaje llamado Doña Angustias Ambulodegui de Iturriberrigorrigoicoerrotaberricoechea. Un oscuro escritor uruguayo, Jesús Aldo Sosa Prieto, que firmaba Jesualdo, también cita un alumno con dicho apellido en el capítulo VI de Fuera de la escuela (Dato comunicado por el amigo e investigador marplatense Tuqui Rodríguez).

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(Publicado en Aragón Digital, 17-18 enero 2017)

¿Qué coche no lleva hoy Airbag para proteger a los pasajeros? Como no sea alguno de colección… Pero fue sólo en 1981 cuando Mercedes lo patentó aplicándolo al modelo SW126. El año anterior Volkswagen -¡ah, los alemanes!- había dado cauce casi definitivo al coche eléctrico con la patente de una batería capaz de cargar combustible para 255 kilómetros.

El Compact Disc, hace tiempo sobrepasado, se difundió a partir de 1983. ¡Cuántos centenares compraría el firmante! Sustituyó al vinilo, que ha regresado, como espero que regresen el disco de gramófono y el cilindro de cera. Y ¿quién se acuerda de aquellos videos del sistema Beta? ¿Y de los DVD, mucho más modernos? Parecen antiguallas, pero los primeros reproductores se comercializaron en 1996.

¿Desde cuándo hay ordenadores personales en España? Los primeros que se distribuyeron masivamente en grandes almacenes fueron el  ZX Spectrum y el Amstrad CPC, con un precio de venta en torno a las 45.000 pesetas. Algunos los recibieron como regalo de Navidad o Reyes en 1984. Su potencia y su memoria darían hoy risa a un niño de cuatro años, pero a los usuarios de entonces les parecían un milagro. En 1995-1996, la red Infovía de Telefónica llevó Internet a todos los que pudieran permitírselo.

Hay gente a favor de las drogas y gente en contra pero del Viagra sólo conozco partidarios. No es cosa de toda la vida. Sanidad lo autorizó hace menos de 20 años: en 1998. Y, en cuanto a la depilación láser, con tantos adictos hoy en mamíferos humanos de uno y otro sexo, fue una de las últimas innovaciones del siglo pasado: 1999. Pero no la última: en el año 2000 llegó la memoria USB, el tan compartido pen drive.

La centuria número 21 nos trajo en su primer año el ADSL, el mismo en que nació la Wikipedia, hoy, el primer medio de información cultural en el globo. Para la Wiki española hubo que esperar hasta 2006 y, para los teléfonos móviles con MP3 y cámara de fotos, hasta 2004. Ese mismo año había nacido Facebook; su competidor Twitter, en 2006 e Instagram, en 2010.

Muchos andan contentos por la vida porque tienen un iPhone pero sólo lo pueden estar desde 2007, el año en que nació. Smartphone llegó al año siguiente y las tabletas en 2010.

Sin embargo, otros se arreglan con cosas más viejas, los amigos de la radio pueden disponer de ella desde 1924 y los de la tele desde 1956. Eso en Madrid, porque a provincias fue llegando poco a poco. Los del cine podían ver alguna cinta, ya desde 1896 y los adictos a los libros llevamos cinco siglos y medio disponiendo de ellos. Y no les encontramos sustituto.


* Escritor

Ternasco de Aguarón

Si ser libre es facultad digna y apreciada, lo es por ser empresa dificultosa y llena de riesgos. Siempre en Francesillo de Zúñiga Crónica escandalosa004Aragón se le dio primacía y nuestros visitantes estimaban esa fe en la libertad, esa arriscada lucha por la independencia de la persona y el juicio que, a veces, hasta podía derivar en insolencia. Don Francesillo de Zúñiga, el bufón bejarano de Carlos I que escribió esa extraordinaria y desopilante Crónica escandalosa, cuenta que, a su paso por Calatayud, el emperador, que visitaba por primera vez Aragón, iba montado a caballo con la boca abierta y el belfo colgante, tanto por el cansancio del viaje como por el acusado prognatismo que padecía. Sin poder contenerse, un rústico que se encontraba entre el gentío que flanqueaba la comitiva le espetó:

  -Cierre vuestra merced la boca, que las moscas de este reino son traviesas.

  No reaccionó mal el augusto personaje sino que ordenó entregar una bolsa de ducados a tan exacto representante de nuestro genio.

  Así, otro de nuestros héroes, Pedro Saputo, que, con misión encargada por el Concejo de su lugar natal, marchó a la Corte para entregar personalmente al rey los tres magníficos higos que una higuera borde, inopinadamente, había generado. Sabido es que, como corresponde al folclore, Saputo se comió dos por el camino y al preguntarle el monarca por ellos: “¡Te los has comido! ¿Y cómo lo has hecho?”, respondió Pedro: “Así”, al tiempo que se zampaba el restante.

  Pero no quedó ahí la libérrima desenvoltura de su lengua. Complacido el rey de esa mezcla de descaro  e inocencia que, por lo sorprendente y exenta de malicia, suele caer bien a quienes nos tratan, en otra ocasión le pidió parecer sobre lo bien provisto de su mesa:

  -…¿habrá algún príncipe en el mundo que, sin traer nada de fuera de sus estados, la tenga tan regalada?

   La hipocresía y la insinceridad están reñidas con el respeto y el afecto que a todos prójimos debemos. Pedro no respondió como diplomático sino como persona de bien y hombre libre:

  -Me parece que no, porque no hay ningún reino en el mundo que produzca tanta variedad de cosas y tan excelentes para el regalo de la vida. Pero faltan muchas, señor, en la mesa de V. M., e yo, siendo lo que son, las tengo cuando quiero mucho más exquisitas o las como, que es lo mismo. Porque vuestra Majestad no come el pan de Huesca ni de Andorra.

  -No.

  -Pues yo sí. V. M. no come el carnero de Monegros.foto

  -No.

  -Pues yo sí. V. M. no come los nabos montañeses y de Mainar ni el cardo ni la escarola de Alcañiz.

  -No

  -Pues yo sí. V. M. no come el queso de Tronchón, el aceite de Fornos, las uvas de Ráfales, las cerezas de Monzón y Torre del Conde, los higos de Maella ni las granadas de Fraga.

  -No.

  -Pues yo sí. V. M. no come la aceituna negra y curada de la Tierra Baja.

  -No. (…) no me has nombrado ningún vino -le dijo el rey.

  -Señor, no faltan muy especiales pero por ahora son mejores los de las provincias de Andalucía, que si mis paisanos los aragoneses no tuviesen el talento de hacer de buenas uvas mal vino, mandara vuesa merced traer de campo de Cariñena y otros, y la hombrearían con los mejores…

  De bien nacido es hacer saber a los demás cosas que nosotros disfrutamos y ellos desconocen y, también, reconocer las tachas. Que, cuando no las hay, da qué pensar, que todo lo humano es perfectible y ponderación sin reserva es como elogio de abuela. Desde los tiempos míticos de Pedro Saputo, los vinos se mejoraron y hasta habrá de haber algo que se empeorara, pero subsiste la pasión por la verdad que nos hace libres, como libres nos puede hacer el amor hacia las cosas que nos rodean, hacia lo nuestro que es, también, lo de los otros, hacia los buenos frutos de la tierra que, como todo, saben mejor cuando los compartimos.

Fritada

Mira por dónde que -buscando cosas de Melantuche desde hace décadas, preguntando a las amistades de Utebo y a las del Círculo de Aragón en Buenos Aires si podían sacar algún dato de su identidad y peripecia y fatigando bibliotecas y anejos- no conseguí que nadie me diera razón del, en su tiempo, famoso costumbrista aragonés que terminó en buscándose la vida en Méjico y Argentina, hasta que, barruntando su final, volviese a morir en las tablas de la capital española . Y he aquí que hoy leo que en Utebo le han dedicado un homenaje lírico, en el que se han repuesto alguna de sus obras. Y nadie me avisó, a pesar de ser el único que ha escrito sobre don Atanasio en los últimos ochenta años. Para que no vuelva a ocurrir, reproduzco aquí el artículo de mi Diccionario de Autores Aragoneses Contemporáneos (1885-2005)  sobre su figura y unas cuantas imágenes.

Melantuche, Atanasio-015

MELANTUCHE LACOMA, Atanasio, Utebo (Zaragoza), 1869 / Madrid, 15-07-1927
Seudónimos: / El Barbo de Utebo / A. Algarroba / Juan Chanela
Género: Teatro

Fue escritor dramático, comentarista taurino y columnista en distintos rotativos de Zaragoza, así como en los madrileños El País (1892-1905) y La Mañana (1902). De ideas republicanas, utilizó el seudónimo de El Barbo de Utebo para sus escritos satíricos y políticos, el de A. Algarroba para la crítica teatral y el de Juan Chanela para la crónica taurina. Además de su producción teatral, ejerció como empresario en varios locales zaragozanos y madrileños. Entre 1915 y 1916 viajó a Méjico como director de la Compañía Española de Comedia y Variedades Melantuche, con la que cubrió varias temporadas y estrenó alguna obra de su autoría. Desde 1919 a 1921 dirigió también el semanario ilustrado Don Quijote, promovido por la colonia española. En dicho país estuvo al frente de varias empresas teatrales, al igual que en Cuba y Argentina, donde, ya muy enfermo, recibió un homenaje del Círculo de Aragón en Buenos Aires antes de regresar a España.

Es uno de los autores más notables del teatro popular de temas aragoneses y en sus obras colaboraron autores como Gregorio García Arista y músicos de reconocido prestigio. Sin embargo, y pese a al éxito alcanzado, especialmente en la primera década del siglo XX, se trata de otro de los escritores costumbristas olvidados, a los que nadie ha dedicado atención. Fue padrastro del periodista Javier Bueno.

Melantuche, Atanasio-Escena de El Olivar014

                                                                                         

                                                              OBRAS

S. H. (recorrido cómico-lírico) -con Gregorio García Arista; música de José Tremps y Luis Aula-.

Fuga de consonantes (zarzuela) -con Gregorio García Arista; música de Arturo Isaura-.Melantuche, Atanasio012

Siempre heroica (recorrido cómico-lírico) -con Gregorio García Arista; música de P. Echegoyen-, estr. en 1898.

El olivar (zarzuela de costumbres aragonesas) -con Gregorio García Arista; música de José Serrano y Tomás Barrera-, Madrid, R. Velasco, 1902.

Jaleo nacional (revista) -con Salvador María Granés y Carlos Cruselles; música de Rafael Calleja, José Serrano y V. Lleó- estr. en 1902.

Danze baturro (zarzuela) -con Gregorio García Arista; música de Arturo Isaura y Julián Ribera-, Madrid, R. Velasco, 1904.

La vara del alcalde (zarzuela de costumbres aragonesas) -con música de Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1905.

Ideícas (zarzuela baturra) -con música de Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1905.

Calínez (zarzuela) -con Gabriel Briones; música de Tomás Barrera y J. M. Alvira-, estr. en 1906.

El golpe de estado (opereta) -con Santiago Oria; música de Jerónimo Giménez y Amadeo Vives-, Madrid, SAE, 1906.

La manzana de oro (opereta fantástica) -con Gabriel Briones; música de Rafael Calleja y Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1906.

El hijo de Budha (opereta) -con Gabriel Briones; música de Rafael Calleja-, Madrid, R. Velasco, 1906.

La tajadera (zarzuela baturra) -con Pedro Melantuche; música de Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1909.

¡Cómo cambean los tiempos! (recorrido histórico-bufo-local) -con Tomás Aznar, Mariano Berdejo, Alberto Casañal, Gregorio García-Arista, Francisco Goyena, Juan José Lorente, Rogelio Maestre, Jorge Roqués, Eduardo Ruiz de Velasco y Ambrosio del Ruste; música de Tomás Barrera y Jesús Ventura-, estr. en 1909.

La luna del amor (opereta) -con Gabriel Briones; música de Tomás Barrera y Rafael Calleja-, estr. en 1910.

Junto al ribazo

La Pirula (zarzuela) -con música de Rafael Calleja-, Madrid, SAE, 1913.

Eva (adaptación de la opereta de Franz Lehar), Madrid, R. Velasco, 1913.

Las píldoras de Hércules (vodevil) -con Ramón Asensio Mas, R. Blasco y J. J. Cadenas; música de Quinito Valverde-, estr. en 1913.

El día del ruido (sainete lírico) -con música de Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1914.

Melantuche, Atanasio-El día del ruido011

La modista de mi mujer (adaptación de un vodevil de Albin Valabregue y Maurice Hennequin) -con Ramón Asensio Mas-, Madrid, SAE, 1915.

P´al otro barrio (fantasía lírica) -con música de Joaquín Valverde (hijo)- estr. en Méjico, en 1916.

La fuga (zarzuela) -con Gregorio García Arista; música de Arturo Isaura-.

Coralie et Cie (adaptación de la obra de Valebregue y Hennequin)

Melantuche, Atanasio con García Arista, Serrano y Barrera013

                                                         BIBLIOGRAFÍA

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