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SALILLAS PANZANO, Rafael, Angüés (Huesca), 26-03-1854 / Madrid, 22-05-1923
Género: Varios

Hijo de militar, estudió bachiller en Huesca y cursó Medicina en Zaragoza y Madrid. Ejerció como médico durante un breve periodo en la capital oscense pero, dada su vocación literaria y su preocupación por ampliar horizontes, decidió desplazarse a Madrid (1880) en compañía de su amigo Joaquín Costa. Allí publicó artículos periodísticos y estrenó en el teatro Español Las dos ideas, drama que no obtuvo demasiada repercusión. En esas fechas, había ingresado ya como oficial de prisiones, lo que le llevó a estudiar con pasión el mundo del hampa a través de las teorías antropológicas y sociales en boga, así como el Derecho Penal y Administrativo. Pronto y a pesar de su formación autodidacta, se convirtió en el mayor especialista español de su tiempo en la materia. Desde una óptica relativamente progresista, su obra contribuyó decisivamente en las reformas penales que se acometieron. Colaboró en la fundación de la Escuela de Criminología (1903), que dirigió, y estuvo al frente de la cárcel Celular de Madrid. Elegido dos veces diputado, asistió a numerosos congresos internacionales y fue, junto a Bernaldo de Quirós, el criminólogo español más destacado de la Restauración. Falleció a resultas de una operación quirúrgica.

Su labor periodística fue amplísima, como lo fue el espectro de sus preocupaciones y el número de folletos, conferencias y libros publicados, algunos, clásicos de especial relevancia en su especialidad, como El delincuente español. El lenguaje. Estudio filológico, psicológico y sociológico (1896) o Hampa. Antropología picaresca (1898), que admiten sin desdoro una lectura hodierna. Asimismo, incidió en el estudio de la poesía de la delincuencia, con apreciables trabajos aparecidos en 1905 y 1907. Su obra creativa, estudiada por Ara Torralba, es escasa, pese a ser su primera vocación. Las dos ideas, dedicado al militar y escritor Antonio Ros de Olano, es una obra neorromántica en verso que sólo tuvo tres representaciones. Su argumento, lleno de misterios familiares, intrigas y anagnórisis, resulta convencional y farragoso. Quiero ser santo, por su parte, constituye un intenso repaso de las experiencias de un criminólogo. En él redibuja diversos episodios de su trayectoria, poniendo el acento en la crueldad del sistema carcelario y su olvido de la dignidad humana y la posibilidad de rehabilitación.

 

Publicado en Javier Barreiro, Diccionario de Autores Aragoneses Contemporáneos (1885-2005), Zaragoza, DPZ, 2010, pp. 971-974.

                                                                      OBRAS

Las dos ideas (drama), Madrid, Imp. de José Rodríguez, 1884.

La vida penal en España, Madrid, Imp. de la Revista de Legislación-Librería de Victoriano Suárez, 1888. / Pamplona, Analecta, 1999.

La antropología en el Derecho Penal, Madrid, Imp. de la Revista de Legislación y Jurisprudencia, 1888. / Madrid, Lib. de Victoriano Suárez, 1889.

Pedro Gasca. El pacificador del Perú (conferencia), Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, 1892.

Doña Concepción Arenal en sus obras. En la ciencia jurídica sociológica y en la literatura -con

Gumersindo de Azcárate y Antonio Sánchez Moguel-, Madrid, Lib. de Victoriano Suárez, 1894.

El delincuente español. El lenguaje. Estudio filológico, psicológico y sociológico, Madrid, Lib. de Victoriano Suárez, 1896. / Madrid, BOE, 2004.

Hampa. Antropología picaresca, Madrid, Lib. de Victoriano Suárez, 1898. / Pamplona, Analecta, 2004.

La teoría básica. Biosociología (2 vols.), Madrid, Biblioteca de Derecho y Ciencias Sociales, 1901.

-La fascinación en España. Brujas, brujerías y amuletos, Madrid, Eduardo Arias, 1905. / Madrid, MRA Creación y Realización Editorial, 2000.

Un gran inspirador de Cervantes. El Doctor Juan Huarte y su “Examen de ingenios”, Madrid, Eduardo Arias, 1905. / Pamplona, Analecta, 2003.

Golfines y golfos, Madrid, Eduardo Arias, 1905.

Poesía rufianesca. Jácaras y bailes, París, Revue Hispanique, 1905.

La traslación de los presidios de África y la reforma penitenciaria. Historia palpitante, Madrid, Bernardo Rodríguez, 1906.

Un gran penólogo español. El coronel Montesinos, Madrid, Eduardo Arias, 1906.

Quiero ser santo, Madrid, El Cuento Semanal nº 52, 27-XII-1907.

El anarquismo en las prisiones (estudio documental), Madrid, Eduardo Arias, 1907.

Poesía matonesca (romances), Nueva York (EE.UU.), Revue Hispanique, 1907.

La ejecución de Angiolillo, París, Macon Protat Frères, 1908. / Pamplona, Analecta, 1999.

La casa como célula social, Madrid, E. Arias, 1908.

El tatuaje y su evolución histórica en sus diferentes caracterizaciones antiguas y actuales y en los delincuentes franceses, italianos y españoles, Madrid, Eduardo Arias, 1908.

Sentido y tendencia de las últimas tendencias en criminología, Madrid, Eduardo Arias, 1908.

Las Cortes de Cádiz. Revelaciones acerca del estado político social, Madrid, Imp. Sucesores de Hernando, 1910. /  Ayuntamiento de Cádiz, 2002.

La Cárcel Real de esclavos y forzados de las minas de azogue de Almadén y las características legales de la penalidad utilitaria, Madrid, Imp. Alemana, 1913.

Morral el anarquista. Orígenes de una tragedia, Madrid, Sucesores de Hernando, 1914.

Evolución penitenciaria en España (2 vols.), Madrid, Imp. Clásica Española, 1918. / Pamplona, Analecta, 1999.

Inspiradores de Doña Concepción Arenal, Madrid, Ed. Reus, 1920.

Dos manuscritos de Rafael Salillas, Madrid, Centro de Publicaciones del Ministerio del Interior, 1998.

BIBLIOGRAFÍA

-ANTÓN DEL OLMET, Luis, Los bocheros, Madrid, Imp. de Juan Pueyo, s. f., pp. 151-156.

-ANTÓN ONECA, “Don Rafael Salillas”, Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales, Madrid, Instituto de Estudios Jurídicos, 1974.

-ARA TORRALBA, Juan Carlos, “Tres calas en el pensamiento nacional de Joaquín Costa a través de sus corresponsales (A. Machado, R. Salillas, P. Dorado)”, Anales de la Fundación Joaquín Costa. 150 Aniversario, Huesca, IEA-Fundación Joaquín Costa, 1996, pp. 67-117.

-, “Rafael Salillas, literato”, A escala. Letras oscenses (siglos XIX y XX), Zaragoza, Edizions de l´Astral, 1999, pp. 147-150.

-ARCO, Ricardo, “Rafael Salillas”, Heraldo de Aragón, 24-VII-1933.

-, “Rafael Salillas”, Figuras aragonesas (3ª serie), Zaragoza, IFC, 1956, pp. 329-336.

-AYALA, Jorge, Pensadores aragoneses, Zaragoza, IFC, 2001, pp. 503-507.

-BROTO SALANOVA, Justo, Un olvidado: José María Llanas Aguilaniedo, Huesca, IEA, 1892.

-BURILLO, Fernando, “Rafael Salillas. En los orígenes de la Criminología”, Rolde nº 90, octubre-diciembre 1999, pp. 45-50.

-CASTÁN PALOMAR, Fernando, Aragoneses contemporáneos 1900-1934 (Diccionario biográfico), Zaragoza, Herrein, 1934, pp. 475-476.

-CASTROVIDO, Roberto, “Un aragonés ilustre. Don Rafael Salillas”, Heraldo de Aragón, 30-V-1923.

-COLECCIÓN DE ÍNDICES DE PUBLICACIONES PERIÓDICAS, Veinticuatro diarios (Madrid, 1830-1900), tomo IV, Madrid, CSIC, 1975.

-CONTE OLIVEROS, Jesús, Personajes y escritores de Huesca y provincia, Zaragoza, Librería General, 1981, p. 32.

-DORADO MONTERO, P., “Sobre el libro Hampa del Dr. Salillas”, Derecho protector de los criminales, Madrid, Lib. de Victoriano Suárez, Madrid, 1915.

-FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, María Dolores, El pensamiento penitenciario y criminalista de Rafael Salillas, La Coruña, Universidad de Santiago de Compostela, 1976.

-GALERA GÓMEZ, Rafael, “Rafael Salillas: medio siglo de antropología criminal en España”, Llull (Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas) nº 9 (16-17), 1986, pp. 81-104. 

-GARCÍA CASTÁN, Concepción, Voz: “Rafael Salillas”, Gran Enciclopedia Aragonesa, tomo XI, Zaragoza, UNALI, 1982, p. 2963.

-GARCÍA MERCADAL, José, “Lección de picaresca. Rafael Salillas”, Heraldo de Aragón, 12-IV-1906.

-GONZÁLEZ TROYANO, Alberto, “Prólogo” a En las Cortes de Cádiz. Revelaciones acerca del estado político y social, Cádiz, Ayuntamiento de Cádiz, 2002.

-IBARZ, Virgilio, “La Psicología en la obra de Rafael Salillas”, Diario del Alto Aragón, 10-VIII-2007.

-JIMÉNEZ DE ASÚA, Luis, “D. Rafael Salillas, sus precursores y discípulos”, El Criminalista nº 3, 1949, pp. 36 y ss.

-LITVAK, Lily, España 1900. Modernismo, anarquismo y fin de siglo, Barcelona, Anthropos, 1990.

-LÓPEZ DE ZUAZO ALGAR, Antonio, Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Madrid, Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, 1981, p. 550.

-MAINER, José Carlos, “Literatura moderna y contemporánea”, Enciclopedia Temática de Aragón, tomo VII, Literatura, Zaragoza, Moncayo, 1988, p. 242.

-MARISTANY, Luis, El gabinete del Dr. Lombroso. Delincuencia y fin de siglo en España, Barcelona, Cuadernos Anagrama, 1973.

-MARTÍNEZ, E., “Salillas, médico antropólogo”, Revista de la Escuela de Estudios Penitenciarios nº 108, 30-III-1954. Número homenaje a Salillas.

-PALAU Y DULCET, Antonio, Manual del librero hispanoamericano, tomo XVIII, Barcelona, Lib. Palau, 1966, pp. 390-391.

-PASCUAL, Pedro, Escritores y editores en la Restauración canovista (1875-1923), tomo II, Madrid, Ediciones de La Torre, 1994, p. 748.

-REVERTE COMA, José Manuel, “Rafael Salillas y la antropología”, El Bosque nº 5, Zaragoza, mayo-agosto 1993, pp. 107-117.

-RODRÍGUEZ SÁNCHEZ, Tomás, Catálogo de dramaturgos españoles del siglo XIX, Madrid, Fundación Universitaria española, 1994, p. 532.

-SASTRE, Alfonso, “Atención a don Rafael Salillas y su lenguaje delincuente”, Lumpen, marginación y jerigonza, Madrid, Legasa, 1980, pp. 117-130.

-SIN AUTOR, Voz: “Salillas, Rafael”, Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa, tomo LIII, Barcelona, Espasa Calpe, 1926, p. 236.

-TOMÉ, A., “Salillas, penitenciarista”, Revista de la Escuela de Estudios Penitenciarios nº 108, 30-III-1954. Número homenaje a Salillas.

-VALBUENA, Antonio de, Corrección fraterna (2ª ed.), Madrid, Imp. del Asilo de Huérfanos, 1911, pp. 23-38.

Sisa, Jaume (Jaime Sisa Mestres), Barcelona, 24-IX-1948. Cantautor. Seudónimos: Ricardo Solfa (como cantante). Armando Llamado (como autor)

 

Hijo de un sastre y músico autodidacto, se inicia en 1966 con una gira con varios amigos por distintos países europeos y Túnez, en los que actúan como músicos ambulantes. En 1968 regresa a Barcelona e ingresa en Grup de Folk, movimiento nacido en respuesta a Setze Jutges. En 1970 publica Orgía, su primer LP en solitario. Tras cuatro años de travesía del desierto, el LP Qualsevol nit pot surtir el sol es un gran éxito y Sisa puede profesionalizarse y empieza a grabar regularmente. Pronto se convierte en un símbolo contracultural tan amable como vitriólico.

En 1975, junto a Gato Pérez y otros músicos barceloneses, funda la Orquesta Platería, en la que durante un año actúa como vocalista con el nombre de Ricardo Solfa. Participa en exitosos montajes teatrales como Antaviana y La nit de San Joan. En 1984 decide retirarse pero al cabo de dos años reaparece cantando en castellano y recuperando el nombre de Ricardo Solfa, con el que seguirá hasta 1996. A principios de los noventa hizo una serie en televisión,  “España en solfa”, compuesta de doce capítulos sobre temas de música popular. En 1996 publica el LCD, El Viajante, compendio de todas sus personalidades y hasta 1998 actúa con el susodicho marbete de El Viajante. Será frecuente su colaboración con músicos y otros artistas.

A partir de entonces continúa publicando discos de gran originalidad de concepción y fuera de las líneas que marca la actualidad pero siempre dotados de una enorme riqueza musical y un agudo componente satírico.  Ha participado en varias películas, obras de teatro y  y programas televisivos. También ha publicado un par de libros y artículos de prensa tan sensatos como polémicos. Últimamente suele actuar con su amigo, el también músico “galáctico” Pau Riba, improvisando diálogos salpimentados de música con temas satíricos que ponen en cuestión los tópicos de actualidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

OBRAS : Lletres galactiques, Barcelona, Ed. del Mall, 1984; El viajante (libro-disco), Madrid, El Europeo, 1996.

DISCOGRAFÍA: L’home dibuixat (single), Als 4 vents, 1968; Miniaturas, (EP), Concentric, 1969; Música dispersa (LP), Diábolo, 1970; Orgía (LP), Diábolo, 1971; Qualsevol nit pot surtir el sol (LP), EDIGSA, 1975; Galeta galactica (LP),  EDIGSA, 1976; La catedral (LP), EDIGSA, 1977; Antaviana (LP),  EDIGSA, 1978; La magia de l’estudiant (LP),  EDIGSA, 1978; Sisa y melodrama (LP), EDIGSA, 1979; Nit de Sant Joan (LP),  EDIGSA, 1981; Barcelona postal (LP), PDI, 1982; Roda la musica (LP), PDI, 1983; Transcantautor, Última noticia (LP doble), PDI, 1984.. El viajante (libro-disco), El Europeo, 1996; Visca la llibertat (CD), Virgin, 2000; Bola voladora (CD), Virgin, 2002; El Congres dels solitaris (CD), Dmedi, 2005; Sisa al Zeleste’75 (CD), Enderroc, 2005; Sisa y Suburbano cantan a Vainica Doble (CD), Fundación Autor, 2006; Ni cap ni peus (CD), K Industria, 2006; Extra (CD), Satélite K (2013).

Como Ricardo Solfa: Carta a la novia (LP), Nuevos Medios, 1987; Cuando tú seas mayor (LP), Nuevos Medios, 1989; Ropa fina en las ruinas (LP y CD), Nuevos Medios, 1992; Yo quiero un TBO (single), Saló del comic, 1993

 

 

 

 

FILMOGRAFIA: F. BELLMUNT (dir), La nova cançó, 1976; Canet Rock, 1976; M. IBORRA (dir.), Tres por cuatro, VARIOS DIRECTORES, Delirios de amor, 1986; B. MARTÍN PATINO (dir), Madrid, M. IBORRA (dir.), Caín, 1987; El baile del pato, 1989; L. GARCÍA BERLANGA (dir.), Todos a la cárcel, 1993; A. VERDAGUER (dir.), don Jaime el Conquistador, 1994; V. PONS (dir.), El gran gato, 2002. B. MARTÍN PATINO (dir.), La seducción o el caos, 2002.

BIBL: V. CLAUDÍN, Sisa, Madrid, Júcar, 1981; M. PUJADÓ, Diccionari de la cançó: d’els Setze Jutges al rock catalá, Barcelona, Enciclopedia Catalana, 2000; S. DOMÍNGUEZ, Los hijos del rock, Madrid, Iberautor, 2004;  F. GONZÁLEZ LUCINI, Y la palabra se hizo música; Madrid, Fundación Autor, 2006.

 

 

(Publicado en Aragón Digital, 5-6 de marzo de 2018)

El “Royo Villanova”, al que hasta hace unos lustros todo el mundo llamaba “El Cascajo”,  es el nombre de uno de los grandes hospitales zaragozanos, pero ya pocos se acuerdan de quien fue el personaje al que debe su denominación. Conviene recordarlo, ya que fue una de las grandes figuras aragonesas de la primera mitad del siglo XX y en 2018 se cumplen los 150 años de su nacimiento, es decir, el sesquicentenario, otra palabra que se está olvidando, casi tanto como el propio don Ricardo, perteneciente a una muy arraigada familia aragonesa, que dio otras figuras, como su padre, Mariano Royo Urieta y sus hermanos, Antonio, gran jurista, y Luis, escritor y periodista muerto en plena juventud a resultas de una operación quirúrgica, cuando ya estaba cimentando su prestigio en la capital del reino.

Volviendo a Ricardo Royo Villanova (1868-1943), ya durante su época de estudiante, participó muy activamente en la vida cultural zaragozana y dio a la luz poesías y obras teatrales, además de fundar la revista El Cocinero (1888), empresa en la que participaron, entre otros, sus hermanos y escritores zaragozanos tan prestigiosos como Mariano de Cavia, Eusebio Blasco y Jerónimo Vicén. Años después, colaboró en la Revista Aragonesa (1907-1908) y en Aragón (1912-1917).

En 1890 se doctoró en Medicina e impartió docencia en la Universidad zaragozana, donde obtuvo la cátedra de Patología Médica en 1894 y fue nombrado rector en 1913, cargo que ejerció hasta 1928, cuando sus problemas con la dictadura primorriverista se tornaron insolubles, con lo que fue destituido y desterrado a Almuñécar. Ya en 1923, año en que el dictador asumió la presidencia del gobierno, había dejado el escaño de senador que ostentaba desde 1914.

Hombre rígido pero muy querido por su gran solvencia moral, tuvo problemas, con la Monarquía, con la Dictadura y con la República. Pero sobre todo, -cómo no- con la envidia y mala índole de algunos de sus conciudadanos. Para defender su buen nombre no tuvo mejor ocurrencia que escribir una curiosísima obra de kilométrico título, El caso del doctor Royo Villanova, por su médico de cabecera. Viva… la Pepa y muera la libertad. Al servicio de la Pravda, donde, en tercera persona, repasa con beligerancia su trayectoria profesional y resulta un excelente documento de la vida político-cultural zaragozana en las primeras décadas del pasado siglo.

Como hombre de gran protagonismo público, muchos otros fueron sus méritos y actividades: presidente del Ateneo de Zaragoza desde 1913 hasta su muerte, perteneció a varias academias y obtuvo un gran número de condecoraciones y honores. Tuvo tiempo para dar a la imprenta una biografía de Servet, una temprana defensa de la eutanasia y otras obras de variada índole pero, especialmente, sobre su especialidad, en la que fue una figura respetada en Europa. Su sentido social le llevó a impulsar con especial dedicación la lucha antituberculosa en España, enfermedad hoy casi olvidada, pero que durante muchos años segó la vida de tanta gente joven y valiosa. Él mismo llegó a fundar y sostener económicamente una clínica especializada. No fue casual que, cuando en 1956, en los terrenos del barrio de San Gregorio denominados El Cascajo por su abundancia de piedras, se inauguró el sanatorio, dedicado por entonces al tratamiento de pacientes afectados por la tuberculosis, se acudiese a titularlo con el nombre del gran médico zaragozano.

                                                                             OBRAS 

Pepito (juguete cómico), Zaragoza, Tip. La Derecha, 1888. Royo Villanova, Ricardo_Pepito003

El batín (comedia), estr. en 1888.

Útil condicional (sainete)

La mise en escene (sainete)

El nudo en el pañuelo (poesía), Zaragoza, 1889.

Esfigmogramas (crónicas médicas), Zaragoza, Imp. de Emilio Casañal, 1910.

Almas opacas (novela breve), Zaragoza, La Novela de Viaje Aragonesa nº 8, 21-V-1925.

Miguel Servet (biografía), Madrid, Imp. de A. Marzo, 1927.

Coloquios eucarísticos (narraciones místicas), Zaragoza, El Noticiero, 1928. / Zaragoza, La Cadiera, 1982.

El derecho a morir sin dolor (El problema de la Eutanasia), Madrid, Aguilar, 1929.

El caso del doctor Royo Villanova, por su médico de cabecera. Viva… la Pepa y muera la libertad. Al servicio de Pravda (memorias), Madrid, Compañía General de Artes Gráficas, 1931.

Fernando el Católico (biografía), Plasencia (Cáceres), Sánchez Rodrigo, 1943.

 

                                                            BIBLIOGRAFÍA

-AZNAR MOLINA, José, “La Medicina y las Letras aragonesas están de luto”, Aragón nº 186, enero-febrero 1944, pp. 8-9.

BARREIRO, Javier, Diccionario de autores aragoneses contemporáneos (1885-2005), Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 2010, pp. 894-895.

-CASTÁN PALOMAR, Fernando, Aragoneses contemporáneos 1900-1934 (Diccionario biográfico), Zaragoza, Herrein, 1934, pp. 466-468.

-CASTRO Y CALVO, José María, Veinticinco años después, Barcelona, Talleres Gráficos de Agustín Núñez, 1950, pp. 89-104.

-, Mi gente y mi tiempo, Zaragoza, Lib. General, 1968.

-CAVIA, Mariano de, “El bálsamo de fierabrás”, Presencias de un zaragozano ausente, Zaragoza, CAZAR, 1969, pp. 127-129.

-CEJADOR Y FRAUCA, Julio, Historia de la lengua y la literatura castellana, vol. IX, Madrid, Gredos, 1972, p. 492.

-FUNDACIÓN JUAN MARCH, Catálogo de obras del teatro español del siglo XIX, Madrid, 1986.

-LACADENA Y BRUALLA, Ramón de, Retratos a pluma, Zaragoza, Heraldo de Aragón, 1958, pp. 267-273.

-, Vidas aragonesas, Zaragoza, IFC, 1972, pp. 573-588.

-LÓPEZ DE ZUAZO ALGAR, Antonio, Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Madrid, Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, 1981, p. 533.

-PALAU Y DULCET, Antonio, Manual del librero hispanoamericano, tomo XVIII, Barcelona, Lib. Palau, 1966, pp. 37-38.

-RODRÍGUEZ SÁNCHEZ, Tomás, Catálogo de dramaturgos españoles del siglo XIX, Madrid, Fundación Universitaria española, 1994, p. 518.

-ROYO VILLANOVA, Carlos, Voz: “Royo Villanova, Ricardo”, Gran Enciclopedia Aragonesa, tomo XI, Zaragoza, UNALI, 1982, pp. 2936-2937.

-RUIZ LASALA, Inocencio, Bibliografía zaragozana del siglo XIX, Zaragoza, IFC, 1977.

-SAGARDÍA, Ángel, “Los hermanos Royo Villanova”, Doce de Octubre nº XXII, 1968.

-SIN AUTOR, Voz: “Royo Villanova, Ricardo”, Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa, tomo LII, Barcelona, Espasa Calpe, 1926, pp. 573-574.

-VV.AA., Velada necrológica en honor del Dr. D. Ricardo Royo Villanova, Zaragoza, Tip. Berdejo y Casañal, 1944

-, Un zaragozano inolvidable. Don Ricardo Royo Villanova, Zaragoza, La Cadiera, 1971.

 

LLANAS AGUILANIEDO, José María, Fonz (Huesca), 08-12-1875 / Huesca, 24-07-1921.

Nacido en Fonz, donde su padre regentaba la botica, en 1886 inició sus estudios en el instituto de Huesca y cinco años más tarde comenzó la carrera de Farmacia en Barcelona, de acuerdo a la tradición familiar. Allí, para conseguir independencia económica, entró como mancebo en la farmacia de Pompeu Gener, donde tomó contacto con la flor y nata de la intelectualidad catalana, vinculada al Modernismo. Terminados sus estudios, en 1896 se trasladó a Sevilla al ganar la oposición de farmacéutico militar. Preocupado por temas sociales y antropológicos, publicó estudios sobre el alcoholismo en Cádiz y en la capital hispalense. Fue crítico literario para El Diario de Huesca y en los primeros años del siglo XX, destinado a Madrid, colaboró en publicaciones como Electra, Revista Nueva, La Correspondencia de España, La Lectura y Juventud, algunas de ellas situadas entre las revistas más avanzadas del momento. Su ensayo Alma contemporánea, verdadero compendio de la sensibilidad de la época elogiado por Rubén Darío, Emilia Pardo Bazán y Clarín, le proporcionó crédito y amistades, que se incrementaron con la edición de La mala vida en Madrid, un magnífico estudio de la delincuencia y las taras sociales, escrito en colaboración con Bernaldo de Quirós, muy en la línea de la antropología criminal en boga en la Europa de su tiempo. A partir de entonces, con muy frecuentes traslados, acometió la narración para convertirse en uno de los novelistas más característicos del Modernismo español. En 1912, afincado en Melilla, se agravaron los síntomas de la enfermedad mental que enturbiaría los últimos años de su vida y provocaría su prematura muerte, acontecida en la farmacia oscense, donde su hermano Feliciano lo había acogido para cuidarlo. 

Las novelas de Llanas Aguilaniedo se imbrican en las corrientes narrativas que, teñidas por el simbolismo y, siguiendo los pasos de Huysmans, tratan de alejarse de los realismos decimonónicos. El jardín del amor se vale del diario y lo epistolar para dar vuelo a la vida interior de una mujer, enamorada de otra, que quiere ser modelo de las nuevas tendencias espirituales, dependientes de la rebeldía nietzscheana. Navegar pintoresco sustituye el escenario oscense por el madrileño y presenta un personaje principal falto de voluntad, incapaz de imponerse a su medio. Como en las anteriores, la protagonista de Pityusa, la más sólida de sus obras, tiene tendencias anómalas o anticonvencionales, en la línea del naturalismo positivista. Desarrollada principalmente en Menorca y París, la vida de una joven sensible que deviene en “cocotte” permite a su autor adentrarse en una “sociedad, cosmopolita, ambiciosa, brillante y amoral”, en palabras de Broto Salanova, autor de un excelente estudio biográfico-crítico. Literaturización, aunque basada en una observación directa, brillantes descripciones paisajistas y orientación morbosa sitúan el texto en el marco decadentista tan propio de los inicios del siglo XX. La figura de Llanas, que alcanzó cierto prestigio entre sus contemporáneos pero casi nulo reconocimiento como narrador, ha sido, sin embargo, reivindicada por recientes estudios.

                                                                            OBRAS

Alma contemporánea. Estudio de estética (ensayo), Huesca, Tip. de Leandro Pérez, 1899. / Huesca, IEA, 1991.

La mala vida en Madrid (ensayo) -con Constancio Bernaldo de Quirós-, Madrid, 1901. / (ed. de Justo Broto Salanova) Huesca, IEA, 1998.

Del jardín del amor (novela), Mérida (Cáceres), Corchero y Cía., 1902. / Madrid, Lib. Fernando Fe, 1902. / (ed. de José Luis Calvo Carilla) Huesca, IEA, 2001.

Navegar pintoresco (novela), Huesca, Leandro Pérez, 1903. / Madrid, Lib. de Fernando Fe, 1903.

Pityusa (novela), Madrid, Lib. de Francisco Beltrán, 1904.

                                                                 

                                                                     BIBLIOGRAFÍA

-ARA TORRALBA, Juan Carlos, “El alma contemporánea de Alma contemporánea. Claves ideológicas para un libro y un cambio de siglo”, Alazet nº 2, 1991, pp. 9-54.

-, “La contribución de José María Llanas a la campaña política de su paisano Costa”, La Campana de Huesca nº 16, 1996, pp. 10-12.

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-ASÚN, Raquel y Vicente MARTÍNEZ TEJERO, Voz: “Llanas Aguilaniedo, José María”, Gran Enciclopedia Aragonesa, tomo VIII, Zaragoza, UNALI, 1981, p. 2123.

-AYALA, Jorge, Pensadores aragoneses, Zaragoza, IFC, 2001, pp. 510-513.

-BROTO SALANOVA, Justo, “José María Llanas Aguilaniedo: el ingrato olvido de la historia”, Heraldo de Aragón, 12-IX-1985.

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-, Un olvidado, José María Llanas Aguilaniedo. Estudio biográfico y crítico, Huesca, IEA, 1992.

-BUSTILLO, Eduardo, Campañas teatrales (Crítica dramática), Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, 1901.

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Publicado en Javier Barreiro, Diccionario de Autores Aragoneses Contemporáneos (1885-2005), Zaragoza, Diputación Provincial, 2010, pp. 633-635. 

MONREAL ACOSTA, Genaro (Ricla (Zaragoza) 1-XII-1894/Madrid, 30-IX-1974)

Hijo del veterinario de Ricla, en plena ribera del Jalón, desde niño mostró gran inclinación a la música, de modo, que, cuando le regalaron un flautín, se pasaba el día intentando sacarle sonidos, por lo que en el pueblo comenzaron a llamarle “Genaro chufla”. Su madre le enseñó las primeras nociones musicales pero, por esa aludida inclinación, a los siete años, aprobó las pruebas y pudo ingresar como infantico en la escolanía de la Basílica del Pilar. En las celebraciones del Centenario de los Sitios de Zaragoza (1908), interpretó los solos de una misa de Réquiem ante los restos de Agustina de Aragón. Se dice que  Alfonso XIII, admirado, le impuso la medalla de oro del Centenario.

Muy poco después, con 15 años, se trasladó a Madrid para estudiar en el Conservatorio. Alternaba su preparación con un trabajo como flautista de una orquestina y, después, como pianista en el Salón Madrileño, uno de los sitios de baja estofa más populares en el Madrid del cuplé. Allí acompañó a artistas de varietés como Preciosilla, Adela Margot, Chelito… con el sueldo de 4 pesetas diarias. Pronto lo complementó tocando el piano en el café de La Magdalena. Lo primero que compuso fue “Atchís”, un chotis con letra de Leandro Blanco, estrenado en el Salón Madrileño por La Chisperita (foto).

El mucho trabajo, arreglando canciones para las artistas y el fácil éxito le llevó a renunciar a una carrera superior en el Conservatorio. Su primer gran éxito fue el tan bello cuplé con ritmo de vals, “Las tardes del Ritz”, que estrenó el imitador de artistas Egmont de Bries https://javierbarreiro.wordpress.com/2016/07/20/edmond-de-bries-el-mas-famoso-de-los-imitadores-de-artistas/.

Años después, Mercedes Serós popularizaría en el teatro Lara, otra de sus más populares  creaciones, “El capote de paseo”, un pasacalle, que había sido estrenado por Tina de Jarque. Enseguida comenzó a componer para las grandes figuras hasta trasladarse a París en 1924, donde estuvo siete años trabajando para artistas, casas de discos y cabarets y recorrió Europa “con un número de carácter español, admirablemente orientado” (La Tierra, 19-2-1931). Vuelto a España, su fama ya era imparable. Desde los años veinte le acompañaría la reconocida bailarina murciana Paquita Pagán -Inocencia Moreno Cánovas era su nombre auténtico-, con la que recorrió muchos países al frente de su compañía y con la que fundó una prestigiosa academia de baile y canto en la madrileña calle del Horno de la Mata. Tuvieron un hijo pero no se casaron hasta 1974, doce días antes de la muerte del maestro.

PAQUITA PAGÁN

Su trabajo fue siempre improbo y polifacético. A sus más de mil composiciones de todos los géneros registradas en la SGAE, hay que unir decenas de obras musicales para la escena (V, abajo la relación), adaptaciones de melodías populares aragonesas, navarras, riojanas, vascas, murcianas, andaluzas…  puede decirse que no hubo región española a la que el maestro no dedicara alguna composición. Igualmente, los artistas que cantaron sus canciones están entre los más populares de aquellas décadas: Mercedes Serós, Ofelia de Aragón, Antoñita Colomé, Pepe Blanco, Manolo Caracol, Lola Flores, Gracia de Triana, Antonio Molina, Miguel de Molina, Carmen Morell, Los Xey, Lilián de Celis, Sara Montiel,  Antoñita Moreno, Margarita Sánchez, Ana María, Joselito, Marisol, Manolo Escobar, Lola Flores, el parodista Gran Kiki, Raimundo Lanas… También compuso la música de muchísimos anuncios, que, desde los años treinta hasta principios de los sesenta, sonaron incesantemente en las emisoras españolas. Aún se recuerdan algunos como los de Okal, Medias Vilma, Cucarex, Cervecería La Tropical, DDT Chas…

Con tanta actividad, a partir de la Guerra Civil, el maestro se hizo ayudar de su sobrino Manuel Monreal Díaz (1915-1992), también músico. El compositor de Ricla había fundado la editorial El Momento Musical, que luego vendió a Ediciones Quiroga. Ahí se juntaban dos de los músicos más populares de la edad de oro de la canción española. Quizá proveniente de sus primeros tiempos de penuria, y como ha sido frecuente en la música popular, parece que Monreal tenía cierta tendencia a registrar en la Sociedad de Autores músicas populares como suyas. Así ocurrió con “La pulga”, “Fru-fru”, “Los cuatro muleros”… Esta última, arreglada también por García Lorca para la Argentinita, provocó alguna polémica en la que el maestro supo defenderse con buenos argumentos:

http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0001076544&page=4&search=monreal+%22los+cuatro+muleros%22&lang=es

En esta línea de música popular, a Raimundo Lanas, el cantador de Murillo el Fruto, que instituyó la forma canónica de cantar la jota navarra, Monreal le armonizó e instrumentó todo el repertorio de jotas escritas por Ezequiel Endériz, con las que instituyó el canon  de la jota navarra.

Cuando en España no existía la televisión y la radio era sin duda el electrodoméstico más popular para los españoles, aunque un gran contingente de ellos ni siquiera podía acceder a ella, la publicidad radiofónica tenía una gran importancia en la vida social y en la economía.  Como además, apenas había emisoras, el zapeo era complicado pero no importaba mucho porque los anuncios eran maravillosos. Frecuentemente se recurría al humor y a la música y, como ocurre hoy en los factores de la publicidad, las empresas requerían el concurso de los mejores compositores y letristas. Por ejemplo, el anuncio del DDT Chas, entonces recién inventado y que supuso una revolución en la lucha contra el insecto,  desternillante chotis en que los insectos convocan asamblea para luchar contra los devastadores efectos del DDT Chas. El cantante de esta y de casi todos los anuncios que musicó Monreal, hoy olvidado, es uno de los vocalistas que más actuó en los años cuarenta, Don Liñán.

El texto de este y de casi todos los anuncios cuya música firmó el maestro fue de Ramón Perelló, De los muchos que colaboraron con Monreal como autores de las letras, el más constante  fue este murciano, que, después de haber pasado unos años en las cárceles de Franco por su pasado leal a la República, se convirtió en uno de los letristas más dotados de la larga posguerra española.

En cuanto a la relación de sus principales canciones, es complicado elegir: ¡Ay, mi sombrero!, Tani Campanera, Mesonera de Aragón, Clavelitos, Las tardes del Ritz, El capote de paseo, El berebito, Serva la Bari, Mi vaca lechera, Habanera del cariño, La gallina papanatas, El lerele, Pasodoble te quiero, Ni se compra ni se vende, ¡Que se mueran los feos!, una creación del gran cómico Ramper, naturalmente, anterior a la que firmó Curiel para Los Sirex, que triunfó en los años sesenta.

Apenas se conoce la historia de una canción tan famosa como “Clavelitos”. Con este título ya hubo un cuplé de La Fornarina, que se hizo muy popular hacia 1910 y que después han cantado numerosas artistas. El “Clavelitos” moderno parece una melodía de toda la vida pero fue escrita en 1949 por el famoso dibujante ecijano Federico Galindo Lladó,  que la dedicó a su novia y después esposa, Rosita Calonge. El maestro Monreal le puso música a ritmo de vals pero tardó nueve años en estrenarse. Aunque no fue compuesta como canción de tuna, lo hizo con su título original “Dame un clavel”. Fue la Estudiantina de Madrid quien la llevó al disco (Cuando los “tunos” pasan), en el que se dice que es el primer vinilo (1958) grabado por una tuna o estudiantina. Desde entonces se convirtió en la más cantada por parte de estas agrupaciones, hoy en decadencia. En aquel disco EP Philips de cinco canciones todavía el título fue “Dame un clavel”; pero sólo en el centro del vinilo, en la cubierta figuraba ya “Clavelitos”; entre el resto, figuraba también la canción de tuna que sigue en popularidad a la del maestro Monreal, “La tuna pasa”, también creada por otro aragonés, el médico y compositor Luis Araque. El solista era Antonio Albadalejo, después psiquiatra, y la futura “Clavelitos” fue inmediatamente incluida en dos películas: Escucha mi canción (Antonio del Amo, 1958) cantada por  Joselito y por la tuna que actúa en La casa de la Troya (Rafael Gil, 1959) y, después, intelrpretada por multitud de artista en numerosos los idiomas

Muy famosa se hizo también “Campanera”, la  canción que logró la mayor recaudación en la España de 1956. Con letra de Naranjo y Murillo, la estrenó la sevillana Ana María (Ana Mª Catalán López) en 1953, pero la popularizó enormemente Joselito en El pequeño ruiseñor (Antonio del Amo, 1956).

Monreal fue nombrado en en 1956 delegado de la SGAE en Madrid y sus últimos años transcurrieron con la tranquilidad de sus saneados derechos como autor 

El 22 de octubre de 1974, pocos días después de su muerte, Ricla, su pueblo natal, le rindió homenaje y puso su nombre al Grupo Escolar pero su figura -uno de las grandes nombres de la música popular del siglo XX- ha sido, de momento, poco reconocida, incluso en Aragón donde, con Montorio, Marquina y Luna, forma el póker de grandes maestros de la pasada centuria. 

                                                                                           OBRA LÍRICA

-Las cosas del mundo (zarzuela en un acto en colaboración con Luis Barta con libreto de Ernesto Tecglen y Rafael Solís, estrenado en el Circo Americano el 19-9-1924).

-Los ponchos rojos (zarzuela en un acto en colaboración con C. Roig y libreto de Julián Moyrón, estrenado en P. Nuevo, XI-1933).

Viñeta romántica (un acto en colaboración con Eugenio Barrenechea y libreto de Manuel Machado y Basilio García Cabello, estrenada en el T. Español, 24-XI-1942).

Filigranas (Fantasía en dos actos en colaboración con Gerardo Gómez de Agüero y libreto de Ramón Perelló, estrenada en el T. Albéniz de Málaga, 28-XII-1945).

Tablao ((apropósito en dos actos con libreto de Ramón Perelló estrenado en el Gran Teatro de Córdoba el 2-II-1946).

Caravana (comedia musical en dos actos con libreto de Francisco Muñoz Acosta, estrenado en el T. Cervantes de Ciudad Real), 8-VI-1946).

Sol de España (fantasía en dos actos con libreto de José López de Lerena y Pedro Llabrés, estrenada en el cine Salamanca, 30-VIII-1946).

-Combinado de estrellas (fantasía en dos actos con libreto de Pedro Llabrés y José López de Lerena, estrenada en el T. de la Comedia, 16-IX-1946).

Gracia española (fantasía en dos actos con libreto de José López de Lerena y Pedro Llabrés, estrenada en el Liceo Salamanca, 19-IX-1946).

Volando por el mundo (fantasía en dos actos con libreto de José López de Lerena y Pedro Llabrés, estrenada en el cine Salamanca, 11-X-1946).

Porcelanas (fantasía en dos actos con libreto de Pedro Llabrés y José  López de Lerena, estrenada en el T. Albéniz, 15-XI-1946).

Melodías de España (comedia musical en dos actos con libreto de José Blanco Ruiz y Ramón Perelló, estrenada en el T. Pradrea de Valladolid, 14-II-1947).

-Fiesta 1947 (revista con libreto de Ramón Perelló, estrenada en el T. Cervantes el 15-IV-1947).

Coplas al viento (fantasía en dos actos en colaboración con Manuel Monreal y libreto de Ramón Perelló y Manuel Martínez Remis, estrenada en el T. Cómico 13-V-1947).

Dos gemelos de oro (comedia musical en tres actos con libreto de Luis García Sicilia, estrenada en el T. San Fernando de Sevilla el 14-I-1948), 14-I-1948.

Alrededor del mundo  (revista con libreto de Ramón Perelló, estrenada en Barcelona en 1948).

– Acuarelas (fantasía en dos actos con libreto de Francisco Ramos de Castro y Ramón Perelló, estrenado en el Teatro de la Comedia, 15-IX-1948)

Maracas y castañuelas (comedia musical en dos actos, con libreto de Francisco Muñoz Acosta, estrenada en Aranjuez, 6-XI-1948).

Tus ojos negros (comedia musical en dos actos, con libreto de Ramón Perelló y Antonio Paso Díaz, estrenada en el Teatro Pradera de Valladolid, el 15-IV-1950.

Cascabeles españoles (revista en dos actos con libreto de Consuelo Losada Sánchez y J. A. Verdugo, estrenada en el T. Pavón el 2-6-1950.

Sin fecha: Almadieros (con libreto de Ezequiel Endériz), Luz y color (fantasía en dos actos con libreto de José López de Lerena y Pedro Llabrés, estrenada en el T. de la Comedia),

                                                                                                    BIBLIOGRAFÍA

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EL ROYO DEL RABAL,  (Pedro Nadal Auré),  Zaragoza, 23-X-1844 – Zaragoza, 11-V-1905.

Royo del rabal

Es sorprendente la escasez de noticias fidedignas sobre este personaje legendario que, hasta hace pocas décadas, permaneció muy vivo en la memoria popular de los aragoneses. Ninguna investigación histórica o documental se ha llevado a cabo sobre su figura.

Nacido en la Plazuela del Rosario del Rabal, el barrio de la margen izquierda del Ebro poblado por labradores de la huerta zaragozana, fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora de Altabás y aprendió la jota de niño. Huérfano a los diez años, fue apadrinado por una hermana de su padre, de nombre Pascuala, casada, por cierto, con otro Pascual, de apellido Peiro. Este matrimonio no tuvo hijos. Pedro se empezó a dar a conocer en las rondas de su barrio y pronto su voz se hizo popular en  Zaragoza, con lo que era llamado para cualquier fiesta. Se casó a los veintitrés años con Vicenta Fernández, de la que no tuvo descendencia. De oficio, fue guarda de riegos (azutero) del sindicato del Rabal y hombre de carácter anárquico, juerguista, rudo y pintoresco. Mientras ejerció su oficio, favorecido por el secretario del Sindicato de Riegos del Rabal, Jorge Jordana y Mompeón, vivió en la torre del Azud en las cercanías de Villanueva de Gállego. Murió en su casa de la calle Torresecas 9, cercana a la Audiencia zaragozana.

el_royo_del_rabalFue el jotero mítico por antonomasia. Único e incomparable, en palabras de Galán Bergua, que también lo califica como el de más acusada personalidad de todos los tiempos. Estilos como las femateras, las fieras, las rondaderas, las rabaleras y las zaragozanas puras, en los que descolló como nadie, fueron sus estandartes. Cantó ante los personajes más importantes que pasaron por Zaragoza (Prim, González Bravo, Gayarre[1]…) y se dice que, acusado de una muerte, tras una reyerta con un hortelano al que, por una discusión de riego, dejó seco de un jadazo, Alfonso XII, en su viaje a Zaragoza tras la boda con María de las Mercedes, hizo que se tramitase su indulto, tras cantarle El Royo esta copla: “Soy el Royo del Rabal, / el cantador de Aragón, / y a su majestad le pido / me saque de esta prisión”. De momento, no hay confirmación documental de esta historia porque fue en el penal de Santoña donde estuvo compliendo condena, pero es cierto es que, años antes y estando encarcelado por sus ideas entre liberales y republicanas, en una ocasión, se le permitió salir de su celda para que cantara ante el rey. De cualquier modo, en una vida tan poblada de leyendas populares, habría que verificar documentalmente estos extremos. Sí es cierto que el Royo asistió con la rondalla zaragozana a las grandes fiestas que se dieron con motivo de la citada boda real y cantó al pie de los balcones del palacio de Oriente: “Quieren hoy con más delirio / a su rey los españoles, / pues se casa por amor,  / como se casan los probes”.

El Royo del Rabal, al que los zaragozanos siempre denominaron “El royo de La Rabal”, fue de los primeros en grabar cilindros de cera en España[2], instado por uno de los introductores del gramófono en España, un tal Pertierra. Viajó también para llevar la jota a las principales capitales españolas. En sus años finales cantó con el Orfeón Zaragozano, cuando la agrupación estaba bajo la dirección de Ramón Borobia. Concretamente, su último viaje fue a Madrid, donde junto a Urbano Gracia y un Miguel Asso de doce años, cantaría en el Teatro Apolo. Después actuarían en Sevilla y Córdoba.

Retratado al menos por Juan José Gárate y Carlos Larraz, de su figura, legendaria en Zaragoza, se han contado centenares de anécdotas pero quienes tuvieron el privilegio de escucharle coinciden en que fue incomparable y, así, quedó convertido en el símbolo antonomásico de la jota aragonesa

https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/07/28/primeras-grabaciones-de-jota-el-royo-del-rabal-isidra-vera/

el-royo-de-la-rabal-con-el-orfeon-zaragozano

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[1] Según Galán Bergua, fue ante el célebre tenor roncalés, al que se le dedicó una ronda en su visitas Zaragoza durante 1883, cuando El Royo cantó un estilo en “la”pero en el que alcanzó un “re” sobreagudo, “manteniéndolo en un discretísimo calderón, como únicamente cabe admitirlo”. Julián Gayarre quedó asombrado pues muy pocos tenores eran capaces de lograrlo.

[2] V. https://javierbarreiro.wordpress.com/2011/07/28/primeras-grabaciones-de-jota-el-royo-del-rabal-isidra-vera/

el-royo-de-la-rabal-x-juan-jose-garate

CAMILA GRACIA SALILLAS, Huesca, 15.VII.1909 –Huesca, 2.XII.1988.

Gracia, Camila

Nacida en una humilde familia del barrio del Pilar, su padre, León, era danzante mayor y, como tal, aficionado a la jota, así como lo era su madre, Petra. La primera actuación pública de Camila se dio en la Iglesia de las Capuchinas cantando a la Virgen del Pilar, cuando aún no contaba los trece años. En sus inicios recibió clases de Marieta Pérez Barón y su primera actuación importante se dio durante las fiestas de San Lorenzo de 1924 en las que actuó en el Teatro Principal. Preparada desde 1925 por Fidel Seral, quien le enseñó rápidamente, ya que Camila disponía de una gran intuición para asimilar los estilos, años más tarde la unió a Gregoria Ciprés para Gracia, Camila-Estampa-1fotoformar uno de los mejores dúos femeninos de la jota cantada. Sin embargo, su primer cantador acompañante fue Mariano Ramón, con el que recorrió la provincia y llegó a ser llamada “La Perla del Isuela”.

1930 fue su año de consagración. En abril ganó el Premio de las Fiestas de Pascua oscenses, por delante de María Liarte y Mariano Ramón. Meses más tarde, en las zaragozanas Fiestas del Pilar, obtuvo el Primer Premio del Certamen Oficial, por delante de Mariano Sánchez y Felisa Galé, y sorprendió gratamente a un público que no la conocía. A los pocos días le llegaron contratos para Barcelona, donde actuó con José Oto y Felisa Galé en el Teatro Circo Barcelonés. En el Price de la capital debutó a principios de diciembre. Fleta, que acudió a escucharla, la invitó a comer en su quinta de la Ciudad Lineal y le insistió en que se dedicara al género lírico, lo que, al parecer, el divo aconsejó a todos los joteros a los que escuchó, y aun a aquellos a los que no lo hizo, si hacemos caso de lo que se predica de muchos de ellos, sólo que en este caso fue cierto, incluso propuso a su paisana que abandonara la jota “porque extiende mucho la voz”.

En 1931 ya había grabado sus primeros discos con la casa Polydor, fue contratada en el prestigioso Coliseo dos Recreios de Gracia, Camila con Gregoria Ciprés y Fidel SeralLisboa, se casó en agosto con Manuel Borruel y consolidó el dúo con Gregoria Ciprés, un clásico en el mundo de la jota. Al año siguiente volvió a ganar el Primer Premio en el Certamen Oficial y el de la madrileña Casa de Aragón. Inserta en el grupo Alma Aragonesa, dirigido por Pepe Esteso, del que fue la principal figura, recorrió España, Francia y Portugal. En 1935 volvería a cantar, en solitario y con Gregoria Ciprés, para la firma discográfica Regal. La guerra civil la encuentra en Huesca y en su transcurso participa en varios actos festivos y políticos. El 19 de noviembre de 1938 actúa en el Casino de Jaca. Es su última actuación registrada en este periodo.

Retirada de los escenarios no volvió a cantar hasta 1950 en la inauguración de Radio Huesca. A finales de 1951 reapareció y, a partir de la muerte de Fidel Seral en 1954, crearía el Grupo San Lorenzo de Educación y Descanso y comenzó a dar clases, que continuaron durante tres décadas, en su ciudad natal, donde fue el alma de la jota. En 1958 estuvo en Madrid enseñando a los amigos de la Jota Aragonesa, que le entregaron su medalla de oro y con los que grabó varios discos, entre otros, la famosa “Magallonera”, que ha quedado como obra insuperable. En 1972 se fundó en Huesca la Escuela Municipal de Jota y fue nombrada profesora de canto hasta que en 1984 hubo de retirarse. Sus funerales fueron multitudinarios, Huesca, que le había ofrecido varios premios, le dedicó en 1989 una calle y varios homenajes. Algunos la han considerado la mejor jotera de la historia del canto aragonés

Dotada de hermosa voz de contralto, su canto fue de gran pureza en los estilos más difíciles, como los pirenaicos o la “fiera” de Fuentes, y nos dejó algunas grabaciones magistrales.

 Gracia Camila-Disco Polydor

                                              DISCOGRAFÍA ESCOGIDA

Un besico me tiró-Un beso me tiés que dar, Polydor BK3827

A flor de labio un cantar-Oye la ronda que llega, Polydor

-(con Gregoria Ciprés), Y de Rodén a Mediana-No hay que cantar entre rejas, Regal K-3170

-(con Gregoria Ciprés), Que la hizo Ramiro el Monje-De Huesca, por Hecho a Ansó, Regal K-3171

Cuando un baturrico ronda la puerta de su baturra-Niña, me das tu palabra-Decir lo mucho que vales, Regal K3174.

Lejos sonara una jota-Para cantar bien la jota, Regal K3177

-Que llevan las ansotanas-Ponen pleito las estrellas, Regal K3178.

-Pulida magallonera, Montilla EPFM 163.

 

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Gracia, Camila006