ENRIQUE GONZÁLEZ FIOL (EL BACHILLER CORCHUELO)

Publicado: mayo 6, 2016 en Artículos, Literatura
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Con un seudónimo así, parecería que el sujeto hubiera de ser uno de esos escribientes del último cuarto del XIX, con alguna ínfula erudita, un humorismo ramplón y bien pensante y decidida tendencia a la banalidad. Sin embargo, González Fiol fue un periodista que durante al menos veinte años ocupó las mejores publicaciones de la época, poseyó una cultura sólida, amena y variopinta y publicó más de una decena de libros en editoriales madrileñas de primera fila.

González Fiol, Enrique

Al parecer, nadie se ha ocupado de él en los últimos ochenta años y, entre las mínimas referencias[1] que he encontrado, una de ellas lo hace barcelonés y nacido en 1903, cosa imposible, al tener publicada su primera obra en 1908. Incluso, el propio González-Fiol[2] nos dice que vio la luz en Castejón de Sobrarbe (Huesca), de donde procedía su familia paterna y él habitó durante sus últimos años. Sabemos que su padre se llamaba don José y muy poco más. Sólo que en 1914 no quedaba en Castejón de Sobrarbe, partido de Boltaña, ningún González Fiol. Realmente, Enrique había nacido el 15 de julio de 1879 en Valencia, la tierra de su madre. No obstante, siempre se proclamó aragonés y, tanto en la zarzuela Cantas baturras como en varios de los cuentos incluidos en Por qué se puso Eva el clásico pámpano, cultivó el costumbrismo regional. Igualmente, en muchos de sus trabajos periodísticos trató de temas relacionados con Aragón.

El primer texto que conocemos de Enrique, “Bohemia de amor” aparece en la revista barcelonesa La Vida Galante (1903) pero el escritor debió de llegar a Madrid un par de años después. Fue un mediodía de julio con veintiocho reales y una recomendación para un procurador en Cortes, a favor del que había hecho campaña, lo que no le sirvió de nada. Pasó por las penalidades propias del aspirante al oficio de la escritura, supo huir de destinos sedentarios y sueldos fijos y evitó caer en la tan concurrida bohemia de la villa y corte[3]. Su cultura, su independencia, tan poco usual entre los plumíferos de la época, y su muy galano estilo literario le fueron abriendo camino.

Cantas baturras se titula esa primera publicación aludida, una zarzuela en colaboración con Santiago Oria[4] y música de Tomás Barrera, estrenada en el Teatro de la Zarzuela el 28 de Enero de 1908, el mismo año en que Valle-Inclán publicaba Romance de lobos, Blasco Ibáñez, Sangre y arena y el gobierno regularizaba el derecho de huelga. Al mes de su estreno fue publicada por la Sociedad de Autores Españoles. La pieza no es peor ni mejor que la abundante literatura de tema aragonés, tan popular en aquellas calendas. Posee cierto garbo escénico, soltura en el lenguaje y no incurre en los tópicos más feroces. Sí que resulta curioso reseñar que, pese a estar localizada en las Cinco Villas, aparecen dialectalismos pertenecientes al ámbito oscense (“mocete”, “estar zorro”, “quinquillaire”…) en vez de al zaragozano, como era habitual.

González Fiol_Cantas baturras

El mismo año publica Las ventanas del cielo[5], un idilio escénico en un acto y de tan solo catorce páginas, subtitulado “Peladura de pava” que no tiene mayor importancia, pero pronto empezamos a ver su firma en las revistas más leídas de la época como Nuevo Mundo, Mundo Gráfico, Por esos mundos, Hojas selectas, La Esfera… Para encontrar su siguiente publicación independiente hemos de llegar a 1914, aunque en su última página figure firmada en marzo de 1907. En una de las colecciones más leídas de la época, El Libro Popular, dirigida por Antonio de Lezama y donde publicaban los escritores consagrados de su tiempo, se edita La Libertadora, novela corta en la que ya se atisban los pujos de progresiva emancipación femenina que iban a caracterizar las décadas de preguerra: la protagonista es una mujer independiente social y profesionalmente que consigue que su novio, pusilánime y enmadrado, sepa encontrar su libertad, aun renunciando a la prosecución de su idilio.

 Su libro siguiente, Domadores del éxito[6], con un muy jugoso prólogo firmado con su seudónimo, está constituido por una serie de interesantísimas entrevistas. La González Fiol_Domadores del éxito003que inicia el volumen es seguramente una de las más largas que se le hicieron a Benavente, pues ocupa cuarenta y ocho páginas de muy alto interés. Y cincuenta, la hecha a Antolín López Peláez, culto obispo de Jaca, que contiene muy sabrosos datos sobre la procesión de los espirituados[7]. A otros personajes tan atractivos como Blasco Ibáñez, el maestro Serrano, Miguel Moya o Pablo Iglesias se dedican también entrevistas comentadas de gran extensión. Por cierto que, a propósito de este último, efectúa una de sus escasas manifestaciones ideológicas:

 …por ser para mí que no pertenezco a ningún partido es santo [Pablo Iglesias] de mi mayor devoción política.

  No influyó un ápice en mi propósito la simpatía -mejor diría el entusiasmo- que me inspiran los ideales socialistas, sino su profeta en España, con su larga vida de renunciación de sí mismo y su fecunda obra en pro de los explotados por este absurdo régimen social” (p. 211).

 Suelto, divertido y penetrante, Domadores del éxito es, quizá entre los libros del autor, el que hoy se lee con más gusto.

En 1917 publica en Los Contemporáneos, la colección de novela corta que alcanzó más larga vida, su segunda novela breve, La dulzura de las lágrimas, relato sentimental que ni añade ni merma brillo a su carrera. Son estos años de muy abundantes colaboraciones periodísticas con lo que, hasta 1920, no encontramos dos nuevas obras independientes, publicadas en la prestigiosa editorial Calpe[8].

De 1925 data su primera narración larga, Te diré lo que es amor[9], extensa y bien trabada novela de ambiente altoaragonés, también con abundantes dialectalismos que sorprende no haya sido atendida por los tratadistas de la literatura regional. El mismo año publica Por qué se puso Eva el clásico pámpano, dedicada a Francisco Verdugo Landi, periodista al que ya había entrevistado en Domadores del éxito. Es un volumen miscelaneico que contiene cuentos, piezas dialogadas y narraciones infantiles, junto a textos ya publicados anteriormente. Varios de ellos hacen referencia a lo aragonés, como “El puente del diablo” (leyenda de Sobrarbe), “La venganza de la historia” (leyenda dialogada turolense) de la que es protagonista el poeta Juan Yagüe de Salas[10], “La heroína de Alquézar” y “La casa de las brujas”. No he podido ver una novela corta publicada por entonces, Tempestad en las cumbres, de la que se da noticia en algún repertorio[11].

González Fiol_Amenidades de la historiaDe 1928 son dos extensos y muy amenos libros, también miscelaneicos, que no inciden en la creación sino en la recreación de episodios, anécdotas y facecias históricas: Proyección de soles y Amenidades de la historia. El Bachiller Corchuelo, alter ego de González Fiol, nos informa en el prólogo que antecede al segundo de ellos de que, además de éste, utilizó otros seudónimos como Alberto Cardiel, Ladislao Bolski, El marqués de Carabás y algún otro. Y nos dice algo más acerca de la situación personal del autor, cuando parecía sonreírle el éxito en sus últimas obras: 

…un espantoso despertar, llamado por el hijo de su amor con la cara tan horriblemente abrasada, que lo creyó irremisiblemente ciego, una larga serie de desventuras le desgarró el corazón y tantas tristes emociones cayendo sobre un organismo muy castigado por un rudo surmenage intelectual, tornaron a sumirle en la inacción de una dolorosa enfermedad… En el prólogo de Proyección de soles había prometido yo contar desde este tablado la patética serie de desdichas que lejos de Madrid le han retenido más de año y medio, punto menos que arruinado moral, física y económicamente… Pero caigo en la cuenta de que estas isagoges -pese a algunos necios provistos del almocatí más exhausto de buen humor y fantasía, para quienes son estúpida satisfacción del autor- pretenden solamente ser oblivio exigua doloris, leve olvido de penas…” (p. 15).

 Seguirá publicando, sobre todo en la muy popular revista Nuevo Mundo, al menos hasta noviembre de 1933. Fuera como fuese, a partir de esta fecha, Enrique GonzáleGonzález Fiol_Casa en el barrio de Latorre (Castejónde Sobrarbe)z Fiol desaparece del mapa o, al menos, yo no he sabido encontrarlo, salvando la reedición de su novela larga en 1943. Al año siguiente fallecería su mujer, Dolores Betato.

Castejón de Sobrarbe -Huesca-Tras ello, González Fiol abandonó su residencia en la calle Doctor Esquerdo de Madrid y se recluyó en su casona de Castejón de Sobrarbe, donde  moriría el 3 de febrero de 1947*, día de San Blas, patrono de tantos pueblos aragoneses.

El oscense Bachiller Corchuelo fue un escritor culto, bienhumorado, muy ameno, original, de estilo acerado y con clara tendencia hacia las cuestiones pintorescas. Dionisio Pérez le encontró similitudes con el sin par salmantino Diego Torres Villarroel. Pero no fue, como él, hombre nostálgico de tiempos anteriores al que le tocó vivir. Aunque sus pronunciamientos político-sociales, seguramente a causa de un escepticismo de base, son bastante escasos, su ideario se incluye en la defensa de la democracia y la sociedad civil. No venían buenos tiempos para tales equidistancias de los extremos. Muchos, en tales calendas, dieron vueltas de campana. Enrique González Fiol, con su anacrónico seudónimo, se limitó, como haremos todos, a hacerse humo, a subsumirse en el desagüe de una España a la que le quedaba restaurar lo peor de sí misma.

(Fotos de Castejón de Sobrarbe en la actualidad (autor Miguel Ángel Buil) y en 1923.

*La partida de defunción me la proporcionó José Antonio Talón.

                                                                OBRAS

Las ventanas del cielo (idilio escénico), Madrid, Imp. de R. Velasco, 1908.

Cantas baturras (zarzuela) -con Santiago Oria; música de Tomás Barrera-, Madrid, SAE, 1908.

Lo que mucho vale… (paso de comedia), estr. en 1909. / Madrid, Calpe, Teatro Infantil de Mi Revista nº 17, Anexo al nº 122, 1920.

La libertadora (novela corta), Madrid, El Libro Popular nº 23, 16-VI-1914.

Domadores del éxito. Confesiones de su vida y de su obra (entrevistas), Madrid, SAE, 1915.

La dulzura de las lágrimas (novela corta), Madrid, Los Contemporáneos nº 436, 4-V-1917.

Érase un hombre, Madrid, Calpe, Teatro Infantil de Mi Revista nº 6, Anexo al nº 111, 1920.

…te diré lo que es amor (novela), Madrid, Marineda, 1925. / Victorino Suárez, Madrid, 1943.González Fiol_Te diré lo que es amor

Por qué se puso Eva el clásico pámpano. Fantasía y humorismo (narraciones), Madrid, Sociedad General Española de Librería, 1925.

Procesión de soles. Desde el observatorio de la Historia chica (miscelánea), Madrid, Ed. Hernando, 1928.

Amenidades de la historia. Retablo para espíritus curiosos (miscelánea), Madrid, Ed. Hernando, 1928.

La conjura del silencio (obra lírica) -con música de Enrique Yuste Arias-.

                                                         Traducciones

 -Mathilde Alanic, La hija de la sirena, 1918.

-Henry Ardel, La hora decisiva. Madrid, Rivadeneyra, 1922.

-Jean de Foville, La sonata de Bach, Madrid, Rivadeneyra, 1923.

-Jacques Cazotte, El diablo enamorado, Madrid, Prensa Gráfica, 1923.

-Victor Hugo, Nuestra Señora de París, Madrid, Calpe, 1924.

-Charles Benoist, Cánovas del Castillo. La restauración renovadora, Madrid, Ediciones Literarias, 1931.

-Victor Cherbuliez, La aventura de Ladislao Bolski (sin datos de editorial, lugar y fecha).

Cuentos de hadas del siglo XVIII (dos volúmenes, sin datos de editorial, lugar y fecha).

                                                           BIBLIOGRAFÍA

-ACÍN FANLO, José Luis y José Luis MELERO RIVAS (eds.), Más cuentos aragoneses, Palma de Mallorca, José J. de Olañeta, 2000, pp. 18-19.

-BARREIRO, Javier, “Enrique González Fiol (El Bachiller Corchuelo)”, Trébede nº 34, enero 2000, pp. 18-19.

-, Galería del olvido, Zaragoza, Cremallo de Ediciones, 2001, pp. 93-100.

-, Diccionario Autores Aragoneses Contemporáneos (1885-2005), Zaragoza, DPZ, 2010, pp. 494-495.

-, Diccionario biográfico español. Vol. XXIV, Madrid, Real Academia de la Historia, 2011, p. 29.

-BORRÁS, Tomás, Jacaranda de Madrid, Madrid, Vassallo de Mumbert, 1975, pp. 356-357.

-CARDIEL LALUEZA, Jesús, http://gensobrarbe.blogspot.com.es/

-CEJADOR Y FRAUCA, Julio, Historia de la lengua y la literatura castellanas, tomo XIII, Madrid, Gredos, 1972, p. 56.

-LÓPEZ DE ZUAZO ALGAR, Antonio, Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Madrid, Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, 1981, p. 253.

-MORI, Arturo, “Reseña” de Por qué se puso Eva el clásico pámpano, Nuevo Mundo, 2-IV-1926.

-RODRÍGUEZ MARÍN, Francisco, “Dos nuevos e interesantes libros y un doble éxito de González Fiol”, Nuevo Mundo, 3-VIII-1928.

                                                                         NOTAS 

[1] Antonio López de Zuazo Algar, Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Madrid, Universidad Complutense, 1981, p. 253.

    [2] V. Domadores del éxito, p. 20.

[3] Sin embargo, en febrero de 1907 tendría un duelo a pistola con otro periodista del Heraldo de Madrid en el que se intercambiaron tres disparos, sin consecuencias.

[4] Este periodista (1870-1940) había nacido en Guadalajara (1870-1940) y fue colaborador de La justicia y La Voz. Probablemente, como era habitual en la época, se limitaría a firmar la obra de su colaborador y cobrar, si había beneficios, a cambio de facilitarle el acceso a medios de difícil alcance para un escritor primerizo. Santiago Oria había publicado ya Besugos y percebes (semblanzas de escritores) y otras dos obrillas teatrales: el juguete cómico El señor Presidente y la opereta El golpe de estado.

    [5] Se reproduce luego en Por qué se puso Eva el clásico pámpano.

    [6] El título completo es Domadores del éxito. Confesiones de su vida y de su obra. Transcritas y aderezadas con murmuraciones indiscretas e irrespetuosas. De la obra se hizo también una edición de lujo con miniaturas de Gabriel Ochoa.

    [7] Para más datos eruditos sobre estas espeluznantes peregrinaciones, V. Javier Barreiro, “Romerías de endemoniados en los años 20. Jaca y La Balma”, El Bosque nº 8, Mayo-Agosto, 1994. También en:

https://javierbarreiro.wordpress.com/2012/01/02/romerias-de-endemoniados-en-los-anos-veinte-jaca-y-la-balma/

    [8] Érase un hombre y Que mucho vale.

    [9] Curiosamente, fue reeditada después de la guerra (3ª edición): Madrid, Victoriano Suárez, 1943.

    [10]  Es el personaje fundamental en la génesis de la tradición de los amantes. Fue autor de Epopeya trágica de los amantes de Teruel, poema de 20.043 endecasílabos, por el que Cervantes le dedicó un mediano soneto.

    [11] Realmente apareció como novela corta dialogada en el número de Nuevo Mundo correspondiente al 6 de junio de 1927. Otras obras que el autor da como de próxima publicación y que, al parecer, no vieron la luz fueron: La oración de Sócrates (novela), Ni por obra de varón ni del Espíritu Santo (novela humorística), Nocturno mirífico (cuentos fantásticos y humorísticos), Motus satyricos (Muecas de mochuelo) (cuentos humorísticos), El viejo de príncipe (novela altoaragonesa), La que llora por serle fiel su marido (páginas humorísticas), La temible felicidad (novela) y Odio de enamorada (novela altoaragonesa).

González Fiol_Casa en el barrio de Latorre (Castejónde Sobrarbe)

                                                                  Castejón de Sobrarbe. Casa de las Brujas 2008

Casa de las Brujas, propiedad de la famila González Fiol en Castejón de Sos (pedanía de Latorre), a principios de los siglos XX y XXI, respectivamente.              

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